Hasta la semana pasada un hombre chino lograba que la gente creyera cada vez más que era un verdadero policía, hasta que su novia lo denunció.

Después de que la Policía recibiera la acusación, decidió irrumpir su casa, en Wuhan, capital de la provincia china, Hubei. Sin embargo, lo que encontraron fue una estación de policía falsa, muy bien elaborada.

En su clóset Lei, de 35 años, tenía un gran número de chaquetas con el logotipo de la policía, además de que poseía muchas pistolas paralizantes para detener a los delincuentes.

Tang Hui, un agente de policía real aseguró que su atuendo, así como el lugar eran realmente muy engañosos. Al menos durante dos años el estafador pudo conseguir dinero falsificando documentos de la Oficina de Seguridad Pública.

Su novia lo denunció después que tuviera una discusión con Lei y este la amenazara con publicar un video de ambos teniendo relaciones sexuales.

Durante la investigación, la policía encontró muchos documentos falsificados, un GPS y una cámara de vigilancia. En su automóvil Lei también había instalado una sirena, informó el portal de noticias chino“cnhubei”.