Una de las víctimas atacadas por tiburones el fin de semana pasado, en Carolina del Norte, compartió su trágica experiencia.

Hunter Treschl fue la segunda víctima de los ataques. El chico de 16 años ha estado hospitalizado en el Centro Médico Regional New Hanover desde el domingo pasado, donde le hicieron una cirugía de emergencia.

En una entrevista, Treschl habló sobre la experiencia que vivió. Antes del ataque se encontraba con un familiar en las aguas de la isla Oak.

"Estábamos jugando en las olas, y sentí un golpe en la pantorrilla izquierda. Sentí un pez grande y empecé a alejarme. Luego el tiburón mordió mi brazo”, Hunter recordó.

Después de eso su familiar lo alejó del agua y lo colocó en la playa, Treschl asegura que gracias a la ayuda de los bañistas se salvó.

El niño no pudo ver a su atacante hasta que le estaba mordiendo su brazo. Sin embargo, a pesar de perder su extremidad, declaró que no se detendrá y continuará con su vida superando las dificultades.

"He perdido mi brazo, así que tengo dos opciones: puedo tratar de vivir mi vida como antes o puedo simplemente debilitarme y llevar mi vida abajo y arruinarla”, declaró.

La entrevista concluyó con un agradecimiento a todos los que salvaron su vida y los que le han enviado mensajes de apoyo.