El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo ayer en la sede de la ONU que no pretende postularse a un nuevo mandato presidencial más allá del fin de su actual gestión, en enero de 2020.

“No entiendan que aquí estamos insinuando modificación nuevamente de la Constitución ni el referendo”, expresó el mandatario boliviano en una conferencia de prensa, en que también reafirmó que “acabo mi gestión constitucional el 22 de enero de 2020”.

En febrero pasado Morales buscó infructuosamente mediante un referendo abrir las puertas a una reelección mediante una reforma Constitucional, y este jueves afirmó que esa propuesta no había partido de él. “No ha sido una propuesta de Evo este referendo para modificar la Constitución”, aseguró.

El mandatario boliviano dijo que se sentía “conforme y satisfecho” con su gestión al frente del país. “Quiero batir todos los récords desde la fundación de la república. Estoy contento. Quiero ser el mejor presidente” que el país ha tenido, señaló.

Morales fue investido presidente en enero de 2006 y posteriormente fue reelegido en dos oportunidades, iniciando sus mandatos en 2010 y 2015.

En la conferencia de prensa de este jueves, Morales retomó sus airadas críticas a la gestión de Luis Almagro al frente de la Organización de Estados Americanos (OEA), contra quien ya había arremetido en la víspera durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU por tomar decisiones sin mandato de los países del grupo.

Almagro “es un secretario. No es el presidente, y no tiene un cargo ejecutivo”, dijo Morales. Bolivia, añadió, no pretende iniciar ninguna iniciativa para una “destitución” de Almagro, “pero pensamos que debería hacer una profunda reflexión”.