“Donald Trump es un embustero, un fraude. Sus promesas no valen nada, así como un título de la Universidad Trump. Está jugando con el público estadounidense”.

Así se refirió el excandidato a la presidencia republicano en 2012, Mitt Romney, sobre el hasta ahora imparable aspirante a la nominación republicana para las elecciones de noviembre. Su avance en las encuestas y sus buenos resultados en las primarias celebradas hasta ahora han puesto contra las cuerdas al Partido Republicano que busca ahora cómo detenerle desde adentro.

“Si los republicanos elegimos a Donald Trump como nuestro nominado, las perspectivas de un futuro próspero van a disminuir enormemente”, advirtió Romney en un discurso en el Instituto Hinckley de Políticas, en la Universidad de Utah.

Sus palabras son vistas como un último intento entre los líderes del partido de frenar a Trump, quien a su juicio no está preparado para representar el país en el exterior y advirtió que sus políticas podrían crear otra recesión.

Voces críticas

Romney señaló que Trump está capitalizando el disgusto de los republicanos con el actual gobierno del demócrata Barack Obama “para propósitos innobles”.

“Ha utilizado a los musulmanes y a los inmigrantes mexicanos como chivo expiatorio: está de acuerdo con el uso de la tortura y con matar a los niños inocentes y miembros de la familia de los terroristas”.

Romney también recordó que las encuestas de intención de voto auguran que Trump perdería ante Hillary Clinton, la favorita para obtener la candidatura demócrata para las elecciones presidenciales del próximo 8 de noviembre.

“Una persona tan poco fiable y deshonesta como Hillary Clinton no debe convertirse en presidente. Pero una nominación Trump permitirá su victoria”, advirtió.

En las últimas semanas Romney ha sido una de las voces del partido más críticas con Trump.
Ha cuestionado sus finanzas, instándole a que presentara su declaración de bienes, poniendo en duda que el magnate de la construcción tenga al día las cuentas con el fisco.

Pese a sus duras palabras contra Trump, Romney no expresó su respaldo a ninguno de los candidatos, aunque según apunta el diario The New York Times podría hacerlo por Marco Rubio.

“Las únicas propuestas políticas para enfrentar los amplios retos nacionales e internacionales que enfrentamos actualmente, Ted Cruz, Marco Rubio y John Kasich, uno de ellos debe de ser nuestro nominado”, dijo.

Rápida respuesta de Trump

El magnate, que en 2012 dio su apoyo a la candidatura de Romney, no se ha inmutado y ha ironizado en las redes sociales con las críticas de Romney, a quien apoyó en 2012.

“¿Por qué Mitt Romney me rogó que le apoyara hace cuatro años?”, escribió en la red social. “Soy el único que puede vencer a Hillary Clinton. No soy Mitt Romney, que no sabe cómo ganar”.

En otro mensaje antes del discurso de Romney también hizo una advertencia velada.

“He conseguido atraer a millones de personas al Partido Republicano, mientras los Demócratas están empeorando. ¡La clase dirigente quiere matar este movimiento!”, tuiteo Trump.

Líderes del mundo  contra Trump

A la revuelta dentro del partido se sumaron más de medio centenar de expertos en política exterior republicanos que publicaron una carta conjunta en la que se comprometen a “trabajar enérgicamente” en contra de una presidencia de Trump.

“Reconociendo que las condiciones en la política de EE.UU. han contribuido a su popularidad, nos sentimos obligados a expresar nuestra objeción claramente” a Trump expresan, entre otros, el exsecretario de Seguridad Nacional Michael Chertoff.

Los firmantes señalan las “inconsistencias” de Trump, consideranque su apoyo al uso de la tortura es “inaceptable”, su receta económica sería “un desastre”, rechazan su retórica de “odio” contra los musulmanes y consideran su política migratoria un “asunto grave”.

Dov Zakheim exalto funcionario del Departamento de Estado con George W.Bush advirtió que sus palabras “han molestado a nuestros aliados en Centroamérica, Europa, Asia y Oriente Medio. Esa no es una receta para el liderazgo de EE.UU.”.