La empresaria Gabriela Zapata afirmó ayer que tuvo dos embarazos producto de su relación con el presidente boliviano Evo Morales: el primero se interrumpió y del segundo nació un niño por el que el mandatario pagó manutención, rechazando las versiones de que el menor no existe.

“Yo me embarazo el año 2005. Porque tenía miedo, por la situación y porque él (Morales) trabajaba, había decidido no tener a ese niño”, sostuvo la expareja del presidente en una entrevista que concedió desde prisión a la radio Líder y divulgada este martes. Y “en 2006 vuelvo a quedar embarazada”, relató.

Zapata fue en los últimos años gerente de la firma china Camc, que se adjudicó contratos con el Estado boliviano por unos 560 millones de dólares. Está detenida desde febrero acusada de enriquecimiento ilícito, mientras que tanto el presidente como la compañía fueron eximidos de responsabilidad por el Congreso, de mayoría oficialista.

La nueva versión de la mujer contrasta con la de la justicia, que dictaminó recientemente la “inexistencia física comprobada” del supuesto hijo entre ambos, en la misma línea del periodista Carlos Valverde, quien puso al descubierto la relación y la concepción de un hijo en común.

Sin embargo, Zapata reveló temas íntimos en una saga con rasgos novelescos que domina la atención pública desde febrero pasado.