Los expresidentes de Bolivia, Guatemala, Panamá y del Gobierno español coincidieron en señalar que pese a sus debilidades, el sufragio universal es el mejor mecanismo democrático de participación y representación social que existe en el mundo.

En un panel organizado por la Junta Central Electoral (JCE), el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero; y los exjefes de Estado de Bolivia, Carlos Mesa; de Guatemala, Vinicio Cerezo, y de Panamá, Martín Torrijos, analizaron las debilidades y avances de los procesos electorales en sus respectivas naciones.

El director del periódico Listín Diario, Miguel Franjul, fue el moderador del panel "Los procesos electorales en la mirada de los presidentes".

Zapatero inició su intervención calificando a la JCE como el organismo electoral de la región más activo, que más promueve la educación y las relaciones internacionales, y aseguró que el pasaporte de la democracia es el sufragio universal.

Advirtió que en la democracia las mayorías deben tener límite a la hora de promover la aprobación de leyes, para garantizar la participación de las minorías, y que una de las claves de una democracia funcional es la legitimidad de origen, la 'disputabilidad' del poder, la posibilidad de propuestas y la unidad o el consenso de todos los sectores.

El expresidente de España aseguró que la democracia en América Latina ha logrado propiciar la cohesión social, la reducción de la exclusión y la unión política, motivado por el proceso de globalización que vive la humanidad.

Afirmó que una democracia de calidad es aquella que promueve el debate y la deliberación pública de las ideas, como ocurre en España con el presidente del Gobierno y el Parlamento.

Manifestó que es un defensor de las urnas, de los colegios electorales y de la participación de las mayorías en los comicios y dijo no estar de acuerdo con el referendo revocatorio, ya que divide a la sociedad.

En tanto, el expresidente de Bolivia, Mesa, advirtió que las elecciones no pueden ser un mecanismo que se adapte al interés de determinado sector político y coincidió con Zapatero que el sufragio debe tener legitimidad de origen.

Mesa consideró que la democracia tiene una crisis de representación en la región latinoamericana, ya que no propicia una vinculación de los electores con los líderes que surgen de las urnas.

Añadió que esa crisis se debe a que los representantes de la sociedad no están cumpliendo su rol de representatividad o los votantes no están eligiendo de manera correcta.

Aseguró que América Latina fue la primera región del mundo que se encaminó hacia el sistema republicano, pero aclaró que no aplicó el modelo democrático y tardó muchos años para hacerlo.

En torno a la reelección, entiende que es saludable siempre y cuando existan instituciones democráticas sólidas.

Para el expresidente de Panamá Martín Torrijos, la institucionalidad se ha debilitado en la región, la identidad de los electores y los partidos políticos se han perdido, porque existe un déficit democrático y equidad de formación social.

Por su lado, el expresidente de Guatemala Vinicio Cerezo consideró, por su parte, que más que criticar las debilidades de la democracia en América Latina hay que valorar su avance histórico al propiciar la participación de todos los sectores.

Cerezo abogó porque se promueva una democracia participativa y equitativa, pues de lo contrario la sociedad corre el riesgo de volver a los tradicionales procesos electorales que excluían a amplios sectores.

Los expresidentes Bolivia, Guatemala y Panamá coincidieron en que el plebiscito y el referendo revocatorio son dignos de ser considerados como mecanismo de participación democrática.