Un intento fallido de un reducido grupo de delegados anti-Trump, buscó cambiar el reglamento aprobado el lunes en la primera sesión de la Convención del Partido Republicano, para que todos los delegados quedaran liberados desde la primera ronda de votación a la candidatura presidencial, de modo que hubiera una oportunidad de destronar al ya oficializado candidato presidencial, Donald Trump.

Un pequeño caos se apoderó del pleno de la convención por unos minutos, pero la fuerza anti-Trump quedó reducida a cero y el resto de la sesión fluyó sin opiniones contrarias a la de una mayoría que evidentemente está convencida de que el empresario neoyorquino era el candidato ideal y es quien recuperará la Rama Ejecutiva para el Partido Republicano.

Si bien hay delegados que se vieron obligados a votar por otros precandidatos en la primera ronda según lo establece el reglamento, muchos de ellos parecen haber limado asperezas y sucumbido a la fuerza electoral que masivamente ha apoyado a Trump. Y es que desde antes de la convención, la cúpula de la colectividad, el Comité Nacional del Partido Republicano, ya se ha alineado con el ahora candidato y eso es más que evidente en una plataforma aprobada con ideas de Trump, así como en los mensajes de cada uno de los líderes que se trepó en la tarima a dar un discurso sobre por qué Trump debe ser el presidente número 45 de la nación estadounidense.

Aunque la construcción del muro pasó desapercibida en los discursos, se discutió la plataforma aprobada que incluyó dicha propuesta de Trump, la oposición radical a la inmigración ilegal desbordaba el Quicken Loans Arena en Cleveland, bajo el lema “Make America Safe Again” (Haz de Estados Unidos un lugar seguro nuevamente).

Relatos de padres

Dos madres y un padre que perdieron hijos presuntamente a manos de inmigrantes ilegales, subieron juntos a la tarima para relatar cómo habían perdido a sus criaturas y por qué se oponían totalmente a la inmigración ilegal, así como a la actual administración del presidente Barack Obama.

Mary Mendoza fue la primera. Comenzó su discurso diciendo que perdió a su hijo, un policía que hace dos años murió a manos de “extranjeros ilegales que no tienen nada que hacer en este país”.
“Extranjeros ilegales robaron la vida de mi hijo. Es tiempo de tener una administración que se preocupe más por los amerianos (estadounidenses) que por los ilegales. Un voto por Hillary es poner la vida de nuestros hijos en peligro. Es el turno de Donald Trump”.

Luego llegó llegó el turno de Sabine Durden. “Mi mejor amigo, mi hijo Dominique, mi único hijo, fue asesinado por un inmigrante ilegal. Yo les llamo ‘extraños ilegales’ (illegal aliens)”, la gente aplaude y Durden continúa.

“El era un hombre joven maravilloso querido por todos, era alegre y generoso. Todo iba bien, hasta que un ilegal lo atropelló y mi hijo murió por el impacto. El asesino era de Guatemala y ya había sido deportado una vez. Había regresado de nuevo ilegalmente y se encontraba conduciendo en la calle.

Desde el 2012 vengo denunciando la inmigración ilegal y nadie había hecho caso, hasta que llegó Donald Trump. Él no solamente es mi héroe, sino mi salvador”, afirmó Durden.

“Necesitamos reforzar nuestras leyes de inmigración. Necesitamos asegurar nuestras fronteras para que nadie más tenga que pasar por este dolor y agonía. Que se construya el muro y que América (EE.UU.) esté en el primer plano”.

Nuevamente, aplausos y gritos ensordecedores y Jamiel Shaw tomó el micrófono. “Mi vida cambió el 2 de marzo de 2008. Recibí una llamada de mi hijo y escuché su voz diciendo que estaba a punto de llegar a la casa, doblando en la esquina. Un minuto después había sido tiroteado”, relató.

“El mismo día la policía de Los Ángeles llegó a la puerta de mi casa para decirme que habían encontrado al asesino. Durante dos semanas todos los políticos de la ciudad nos apoyaron y cada uno de los policías negros también lo hicieron. Después, los políticos se desaparecieron. El asesino era un inmigrante ilegal de México y se comprobó que buscaba matar sólo a negros. La gente cree que a Obama le importa y que la vida de los negros importa, pero no es así”, puntualizó Shaw.  

Testimonio

“El asesino –de su hijo– era un inmigrante ilegal de México y se comprobó que buscaba matar sólo a negros. La gente cree que a Obama le importa y que la vida de los negros importa, pero no es así”.
Jamiel Shaw, El 2 de marzo de 2008 su hijo fue asesinado por un inmigrante ilegal mexicano.

Testimonio

“Mi mejor amigo, mi hijo Dominique, mi único hijo, fue asesinado por un inmigrante ilegal. Yo les llamo ‘extraños ilegales’ (illegal aliens). Sabine Durden, dio su testimonio sbore la muerte de su hijo atropellado por un guatemalteco indocumentado.