Después de casi un año de haber sido exonerado del corredor de la muerte, un hombre de Luisiana, Estados Unidos, murió a consecuencia del cáncer.

Glenn Ford, de 65 años, murió el lunes después de pasar 30 años en la cárcel por un crimen que no cometió. Lamentablemente perdió un batalla contra el cáncer de pulmón.

Ford fue acusado de la muerte de un hombre en 1984 y sentenciado a pena de muerte. Gracias a que en 2013 un informante declaró a la Policía, que una persona le había confesado quién era el verdadero asesino.

En marzo de 2014 salió libre de la penitenciaría estatal de Luisiana. Sin embargo, meses después le diagnosticaron cáncer de pulmón en etapa tres, la cual según su abogado William Most, avanzó velozmente a etapa cuatro y se expandió.

Antes de morir Ford pudo reencontrarse con muchos miembros de su familia, los cuales viven en California, informó el canal estadounidense “ABC News”.