Cuando usted lea este periódico, posiblemente esté camino a su trabajo llevando a los niños al colegio o quizá esté sentado en algún aula esperando su primera clase en la universidad. Por un instante parece que las festividades de estos días ya llegaron a su final y que, como es habitual, el deber y las actividades cotidianas vuelven a llamar.

Aunque las escuelas iniciaron formalmente las clases el pasado jueves 7 de enero, no es sino hasta este lunes 11 que los padres han decidido enviar a sus hijos a los recintos escolares, amparados en el hecho de que atender al llamado de las autoridades habría sido injusto para aquellas niñas y niños que estrenaron sus juguetes el día 6 de este mes por el Día de los Reyes Magos.

“No podemos darnos el lujo de perder ni un solo día de clases. Tenemos que cumplir con la mística de aprovechar el tiempo al máximo, única garantía de que todos y todas podamos cumplir con los postulados de esta revolución educativa”, dijo en aquella ocasión (martes 5 de enero) el ministro de educación Carlos Amarante Baret, para convocar a los 2.7 millones de estudiantes, profesores y personal administrativo de las escuelas, liceos y colegios supuestos a retornar a las aulas.

Próximos feriados
Pero para aquellos que permanecen a la espera de un nuevo feriado, no todo está perdido. El calendario nacional, establecido por el Ministerio de Trabajo, trae nuevos días de descanso y tiempo en familia. Aunque el próximo jueves 21 de enero, día de Nuestra Señora de la Altagracia, por ser una festividad religiosa no se cambia, el martes 26, fecha en que se conmemora el natalicio de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria, se trabaja y se traslada para el lunes 25, de modo que la colectividad empresarial y trabajadora disfrute de un fin de semana largo.

Daños a la productividad
Durante años se debate la importancia de estos días de descanso para la economía nacional.  Por un lado, algunos expertos ven estos días como una recompensa para el empleado que podría mejorar sus niveles de productividad y reducción del estrés, por el otro, están quienes afirman que estos días de fiestas no son más que un peso para la economía.

Según la Ley 139-97, promulgada durante el primer mandato presidencial de Leonel Fernández, un día laborable aportaba entonces con bienes y servicios al Producto Interno Bruto (P.I.B.) por un valor aproximado de 400 millones de pesos.  

Una mejor disposición de los días feriados del año, según las consideraciones del Congreso Nacional, contribuye a incremento de los índices de producción y productividad de la Nación Dominicana.
Esta disposición, plantea que los días feriados, como estaban organizados antes del año 1997, “tienden a desorganizar el ritmo laboral, con las consiguientes pérdidas en la producción y comercialización de bienes y servicios, y especialmente afectan el proceso productivo en las industrias de ciclo continuo”.

Festividad mundial
En Colombia no todo es trabajo; el descanso también tiene su importancia. Este país del continente americano es el que tiene más días tachados en rojo en su calendario. Un total de 18 días no laborables, para ser exactos.

En igual condición se encuentran las compañías indias, que también dan a sus empleados 18 días para el disfrute, sin contar las vacaciones y los fines de semana.
Según este estudio mundial de beneficios y condiciones de empleo elaborado por Mercer (empresa dedicada a consultoría laboral), España es el segundo país europeo con más fechas marcadas en rojo por fiesta; 14 días.

Al nivel mundial, México es el país que cuenta con menos días festivos; unos siete según esta investigación de 2014. Los trabajadores de empresas mexicanas sólo tienen en su calendario laboral excepciones en escasas festividades. El resto del año trabajan.

A Estados Unidos le corresponde solo 10 días de fiesta de manera oficial, sin embargo, las empresas de este país pueden decidir cuántas jornadas libres tienen sus trabajadores.

Más temprano que tarde, a República Dominicana, que este 2016 tiene 12 días festivos,  se acercan otros feriados como el de Semana Santa, el Día del Trabajo, Corpus Christi, además, el Día de La Restauración y de la Virgen de las Mercedes. Y así,  como quien no quiere la cosa, de día en día, de feriado en feriado, pasan los años, y van y vienen los diciembre.