El jefe de la misión electoral de la Unasur en Venezuela, Leonel Fernández, garantizó la imparcialidad del organismo en las elecciones del domingo en ese país y recordó a las partes involucradas que en la política y la vida "no hay victorias permanentes ni derrotas definitivas".

En una entrevista en Santo Domingo con tres medios, entre ellos Efe, el expresidente dominicano señaló que la misión electoral de la Unasur "no está para inclinarse a favor de ninguno de los dos bandos".

Todo lo contrario, señaló, "es para, con independencia, neutralidad e imparcialidad, constatar que en libertad el pueblo venezolano acudió a las urnas y que ese voto es la expresión de su voluntad política".

"Los principios y valores de la Unasur están marcados por la imparcialidad, la independencia, la objetividad y profesionalidad", remarcó Fernández.

El papel de dicho organismo en estos comicios "es el de contribuir a que el proceso transcurra de forma democrática, que nos permita certificar y legitimar lo que resulte del proceso porque al final el valor que eso tiene es que resulte legitimado, que la gente sienta que no le establecieron impedimentos, que votó porque quiso".

"El pueblo tiene que sentirlo así, eso va por encima de los partidos, sea oficialismo u oposición. Es la soberanía popular que tiene que expresarse", insistió el exgobernante dominicano.

En la entrevista Fernández recordó que ya ha estado en dos ocasiones en Venezuela, donde se ha reunido con el oficialismo, la oposición y las autoridades gubernamentales y electorales.

La oposición, dijo, expreso sus quejas y observaciones, las cuales, aseguró, Unasur transmitió al Consejo Nacional Electoral de ese país.

Sobre las declaraciones del secretario ejecutivo de la alianza opositora venezolana Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, quien dijo que la misión de la Unasur llegó a Venezuela "tarde, incompleta y mal", Fernández dijo que respeta su opinión porque su papel no es entrar "en polémica con nadie".

"Si ese es su parecer, bien, nosotros trataremos de hacer nuestro trabajo conforme a las normas y a la disposición de Unasur", subrayó.

No obstante, aseguró que en Venezuela "prevalece un ambiente de que el proceso transcurra sin violencia".

Para Fernández, justamente, la principal preocupación es que no haya violencia durante la jornada electoral.

Asimismo, confió en que tanto el oficialismo como la oposición acatarán los resultados de los comicios.

"Si en efecto, la gente puede acudir libremente, no hay violencia, no hay restricciones y se puede contactar que esos resultados se corresponden con lo que la gente ha expresado, se van a reconocer", argumentó Fernández en la sede de la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), que él preside.

A la vez, confió en que tras los comicios las partes enfrentadas inicien un proceso de diálogo.

"En Venezuela hay una voluntad de diálogo y de buscar la forma de resolver los problemas, desde los empresarios más encumbrados hasta las personas más humildes, todos quieren que haya armonía y paz".

Fernández apuntó que estas elecciones no solo serán importantes para Venezuela sino para toda la región, e indicó que la inestabilidad política e institucional "afecta las inversiones, hace que se dispare el desempleo... volvemos al caos y sufre todo el mundo".

Por último, llamó a los venezolanos a la paz, la armonía y la fraternidad, bases esenciales para el progreso y el desarrollo.

"En la política, en la guerra y en la vida no hay victorias permanentes ni derrotas definitivas, todo se recicla", concluyó.

Fernández llegará el jueves a Venezuela para observar la marcha del proceso y reunirse nuevamente con los partidos y las autoridades, y permanecerá en suelo venezolano hasta el día 8, dos días después de los comicios.

A los comicios están convocados los 19 millones de personas habilitadas para elegir a los 167 diputados de la Asamblea Nacional (AN), que desde hace casi 15 años tiene mayoría oficialista.