El calor e intenso sol no son problema. Miles de cubanos asisten –de forma voluntaria– a rendirle honor al ex presidente y líder de la Revolución de Cuba, Fidel Castro.

La fila es kilométrica y largas las horas de espera, pero allí están y entre ellos un destacado grupo. Son cientos los estudiantes de la Universidad de La Habana que se aglomeran a las afueras de la Plaza de la Revolución, donde hasta hoy estarán expuestas las cenizas del “Comandante”.

“¡Viva Fidel, viva! ¡Viva la Revolución, viva!”, afirman a una sola voz. Frente a ellos, la bandera de Cuba. “Nosotros somos Fidel”, se lee en un enorme pedazo de tela que carga un grupo de estudiantes.

“Fidel desapareció físicamente hace mucho tiempo, hace muchos años”, dijo Rafael Dausá de Armas, de 23 años, en declaraciones a Publimetro. “Dejó de ser un hombre para ser un gigante, una idea, un concepto, una forma de pensar, un facilitador de cambio para el mundo”, añadió.

Dausá es estudiante de Psicología. Se describió como un “hijo de la Revolución”. Se trata de la generación nacida en la década de 1990, periodo de gran crisis económica y escasez en Cuba, producto de la caída de la Unión Soviética en 1991. Sobrevivieron la crisis y aquí están, haciendo fila en la Plaza de la Revolución. Para Dausá el futuro es claro. Son los jóvenes, según dijo, los encargados de continuar el legado de Fidel a través de la Revolución, pero también de actualizarla.

“Actualizar la Revolución, como lo dijo Fidel, es cambiar todo lo que deba ser cambiado, es tener sentido de momento histórico, es saber nuestro lugar, nuestra tarea”, explicó, al tiempo que es en términos económicos el cambio más urgente, aunque puntualizó en que hay elementos importantes que no son negociables.

“Nuestra soberanía, nuestra independencia, nuestra capacidad, nuestra autodeterminación, ser un país libre, donde personas de todas clases sociales pueden ir a la universidad, poder tener salud gratuita, tener acceso a determinados servicios que en otros lugares si no tienes dinero no los puedes tener”, recalcó.