Hacer fila es una costumbre de paciencia en todo el mundo.

Líneas de personas de pie que serpentean de manera ordenada han sido algo común desde la Revolución Industrial en Gran Bretaña en el siglo XIX, después de la migración masiva de personas del campo a la ciudad.

Fue el momento en que el sistema de filas,  ya familiar,  de “primer llegado, primer servido”, entró en acción.

Sin embargo, un nuevo estudio danés sobre filas sugiere que lo hemos estado haciendo mal. Los investigadores afirman que un sistema de filas de “último llegado, primer servido”, sería más eficiente.
Tal es la importancia social de la espera en fila que incluso existe una teoría basada en cien años de investigación.

La “teoría de filas”, como se le conoce, tiene por objeto mejorar la eficacia de las líneas de espera, con el fin de reducir la cantidad de tiempo y dinero perdido debido a ineficiencias.
Estudios revelan que una persona promedio gasta alrededor de cinco años de su vida esperando en la línea.

Mientras tanto, una investigación realizada por el operador móvil británico EE muestra que las largas filas le cuestan a los minoristas del Reino Unido mil millones de libras al año en ventas perdidas.

Aunque los especialistas reconocen que estar parado en línea es realmente frustrante, también es un mal necesario. “Todos tenemos que hacer fila, ya sea para el banco, la oficina de correos, esperando en el teléfono, en un mostrador de servicio, en un parque de diversiones, o al entrar y salir de un evento”, dice el Dr. G. Keith Still, profesor de ciencias en multitud en la Universidad Metropolitana de Manchester.
“Todos entendemos el propósito de una fila, pero es muy probable que las personas que organizan la línea no sepan acerca de la teoría de filas”.

El estudio más reciente sobre filas, realizado por profesores de la Universidad del Sur de Dinamarca, sugiere que esperar en línea sobre la base de “el último en llegar, primero en ser servido” podría ser más eficiente.

Lars Peter Østerdal, uno de los autores del estudio, explicó a Metro que el tradicional sistema de el “primer llegado, primer servido” recompensa a la gente por hacer la fila temprano, una situación que genera una enorme pérdida de tiempo, mientras que el sistema de fila “último llegado, primer servido” minimiza el tiempo de espera estimado, porque se da prioridad a los que están al “final” de la fila en lugar de los que están al “principio”.

Aunque la teoría propuesta por los profesores daneses parece ser el comienzo de una revolución de filas, los autores del informe reconocen que difícilmente se podría aplicar a las filas físicas porque la mayoría de la gente está acostumbrada al formato tradicional del “primer llegado, primer servido”.

“Esta es una de las cosas más ridículas que he oído sobre filas”,  dijo el Dr. Richard C. Larson (“Dr. Fila”), profesor de sistemas de ingeniería del MIT, acerca de la posibilidad de aplicar el sistema  “último en llegar, primero en ser servido” al mundo real.

Pero si el método de filas “último en llegar, primero en ser servido” no se ajusta a nuestras necesidades, ¿cuál sería la mejor opción para esperar?

Los observadores coinciden en que, a pesar de que es tedioso, el sistema “primer llegado, primer servido” es mejor para las filas no prioritarias y físicas, debido a la amplia creencia de “justicia social” asociada con este tipo de filas.

Por otra parte, según la teoría de filas, la mejor línea es la conocida como la “línea serpentina”, un tramo largo y bobinado de personas, en el que un número es llamado para indicar que estás próximo a ser servido.

Aunque seguimos viendo filas interminables en algunas tiendas o ciertos lugares populares, lo cierto es que la teoría de filas ha logrado un progreso significativo en la creación de líneas más eficientes.

Por otra parte, el Internet ha eliminado la necesidad de que las personas estén físicamente formadas, lo que reduce los tiempos de espera, incluso si tienes que lidiar con la extraña fila virtual.

El avance más reciente de filas se presentó en el lanzamiento de los iPhone 6s en Australia, donde una mujer compró su nuevo dispositivo desde la comodidad de su casa con la ayuda de un “robot”.

El ingenioso invento vio a Lucy Kelly controlar de forma remota el movimiento y la comunicación del aparato desde un iPad conectado a un especie de vehículo Segway de dos ruedas.

Una innovación realmente “inteligente”  y en las palabras del ‘Dr. Fila’: “¡La revolución de hacer fila ha estado ocurriendo durante más de 50 años!”