A la democracia dominicana le falta algo; le falta la costumbre de los debates electorales.

Así lo planteó ayer la Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus) a través de un documento en el que reafirma su postura sobre la necesidad de que la cultura política dominicana incluya estas discusiones de ideas a través de los medios televisivos de manera “pública y sin censura”, y que con el paso del tiempo se conviertan en una tradición política.

“Una democracia sin debates está incompleta; es un cuerpo vacío e inanimado que ejerce el voto cual si fuera un mero ejercicio mecánico. Los debates electorales televisados actúan como un medio para ampliar el proceso democrático”, expresa Servio Tulio Castaños Guzmán, vicepresidente ejecutivo de Finjus.

Ayer el portavoz de la Presidencia, Roberto Rodríguez Marchena, dijo que el presidente Danilo Medina no se ha negado a participar en un debate. Lo cierto es que ante la convocatoria realizada por la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) a los candidatos a la Presidencia de diferentes organizaciones políticas, el representante del Poder Ejecutivo no confirmó su asistencia. Sin embargo, tanto Rodríguez Marchena como dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) sostienen que no hay condiciones ni opositores de altura para el enfrentamiento.

Las últimas excusas del oficialismo ante esta propuesta dirigida al Presidente no solo por fuerzas políticas opositoras, sino también por la ciudadanía, no complacen a Castaños Guzmán.

En su análisis “Medios de Comunicación, debate electoral y elecciones” expresa que “el pretexto dado por el oficialismo no tiene nada de novedoso, al ser el mismo que se ha utilizado en el pasado y en otros países para tratar de explicar este acto inexcusable: que “el clima actual no garantiza una discusión con objetividad”.  

Pero los esfuerzos se están haciendo, según la valoración del también abogado. “A pesar de esta debilidad democrática, la decisión de mantener los debates presidenciales para estas elecciones de 2016 debe ser motivo de celebración y esperamos que pueda servir como precedente positivo para los procesos electorales venideros (…) Acudan o no todos los candidatos convocados, es una victoria y esperamos que este sea solo el inicio de una larga tradición”, afirma.

El vicepresidente ejecutivo de Finjus se refiere a la iniciativa de Anje de realizar a partir del martes 5 de abril debates con candidatos a cargos electivos de mayo próximo.

Castaños Guzmán, sin embargo, reconoce que “la regulación de los debates no podrá nunca pretender imponerlos como un requisito para el ejercicio del sufragio pasivo; es decir, que la no participación de un candidato no puede constituirse en impedimento para la sustentación de su candidatura. Se ha considerado, incluso, que resultaría inconstitucional imponer la obligatoriedad de los debates”.

A los medios de comunicación, Castaños Guzmán les sugiere que no conviertan estas contiendas electorales en un reality show. También les sugiere a los presentadores de noticias que “abran el programa con información sobre las posiciones de los candidatos, provean un resumen general de la campaña hasta la fecha y luego esbocen las principales problemáticas a debatir”.