La fiscalía de Brasil pidió detener a los jefes del Senado y de la Cámara de Diputados, a un exministro y a un exmandatario, todos del partido del presidente interino Michel Temer, por interferir en la investigación del fraude a Petrobras, informó  ayer la prensa.

Según el diario O Globo, la procuraduría solicitó a la Corte Suprema encarcelar a Renan Calheiros, titular del Senado y primero en la línea de sucesión presidencial, y al senador Romero Jucá, exministro de Planificación de Temer, que renunció en mayo tras ser blanco de denuncias ligadas a esta causa.

El fiscal general pidió asimismo prisión domiciliaria para el expresidente brasileño José Sarney (1985-1990), y que se le coloque una tobillera electrónica.

“Todos fueron grabados intentando interferir en las investigaciones de Lava Jato”, publicó O Globo, en referencia al nombre con el que se conoce la investigación para develar el escándalo que drenó miles de millones de dólares de Petrobras hacia partidos políticos.

La Fiscalía también pidió la detención de Eduardo Cunha, presidente de la Cámara de Diputados, cuyo mandato fue suspendido por la Corte Suprema por obstaculizar el proceso, pero que siguió “interfiriendo en el comando de la Cámara”, según detalló el periódico.

Los cuatro nombres pertenecen a la cúpula del partido de centro Pmdb, presidido por Temer hasta poco, antes de asumir la jefatura de Estado luego de la suspensión de la mandataria Dilma Rousseff.