Un poblado del Estado de Minas Gerais al sureste de Brasil quedó sepultado en barro tóxico, luego que se rompiera una presa que contenía residuos mineros.

Con la corriente viviendas y automóviles fueron arrastrados. Hasta el momento, los bomberos reportaron un muerto y 13 personas desaparecidas. Aunque se habla de que en realidad se trata de 15 víctimas y 40 desaparecidos.

Los equipos de rescate evacuaron aproximadamente a 500 sobrevivientes.

Todo comenzó cuando dos contenedores del depósito de residuos de la mina Bento Rodrigues estallaron por la tarde del jueves tiempo local. La verdadera causa aún se desconoce.

La empresa Samarco, propietaria de la mina, aseguró que los residuos están compuestos en su mayoría por arena.

Sin embargo, los afectados fueron sometidos a un proceso de descontaminación mediante agua y jabón.

Por su parte, el fiscal Carlos Eduardo Ferreira Pinto, señaló que aún es pronto para dar conclusiones. Sin embargo, considera que una presa no se rompe "por que sí", informó el periódico "El País".