¿Cuál ha sido la evolución en estos últimos años en el tratamiento de cáncer de mama?

– Hemos visto el desarrollo de medicina precisa para las mujeres en tratamiento por el cáncer de mama, particularmente en una terapéutica desescalada, gracias a la mejora de los conocimientos en biología.

La técnica del “ganglio centinela” (una biopsia que remueve el tejido de los ganglios linfáticos para detectar el cáncer) es ahora un procedimiento estándar.

Lo novedoso de esto es que incluso cuando está infectado este ganglio centinela, no necesariamente tenemos que quitar los otros nodos.

Ahora tenemos herramientas moleculares que entregan un  pronóstico más preciso y nos ayudan a encontrar el curso de acción correcto y combinar diferentes enfoques. Estas herramientas o firmas moleculares han permitido reducir (en un 40 por ciento) las prescripciones de la quimioterapia en los países en los que se utiliza con frecuencia.

Además, en el caso de los cánceres metastásicos avanzados (un cáncer que se propaga de una parte del cuerpo a otro) cuando la condición se vuelve crónica, estamos centrándonos en la atención que recibe el paciente, la gestión de su dolor, su dieta y la psicoterapia.

¿Existen nuevos tratamientos que estén siendo utilizados?

– Ahora existen nuevas terapias biológicas para los cánceres de mama metastásicos que responden a hormonas. Para los pacientes con cáncer de mama HER2, nuevos tratamientos revolucionarios están siendo diseñados para identificar la célula tumoral con la quimioterapia, lo que evita los daños colaterales de la quimioterapia, como la caída del cabello. La inmunoterapia también trae mucha esperanza para el cáncer de mama de “triple negativos” (cuando los tres tipos más comunes de receptores conocidos que impulsan el crecimiento del cáncer de mama –el estrógeno, la progesterona y el gen HER2– no están presentes en el tumor del cáncer). Apuntar a su inestabilidad genética parece dar muy buenos resultados.

¿Qué opinas de la cobertura de los medios sobre la doble mastectomía preventiva?

– Para un paciente con un riesgo genético identificado de cáncer de mama, que ha tenido casos de varias mujeres en su familia desarrollando la enfermedad, esta mastectomía preventiva es una opción que debe ser considerada y discutida con un equipo médico.

Sin embargo, este procedimiento no es inofensivo y debiera recibir mucho análisis. Estos pacientes también tienen la opción de detección temprana a través de imágenes por resonancia magnética.

También tienen que tener en cuenta que la mayoría de las mujeres con la mutación del gen BRCA tienen un alto riesgo de cáncer de ovario, por lo que tienen que vigilarse muy de cerca.

¿Cuáles son los avances más prometedores?


– Se están realizando estudios sobre la relación entre la actividad física y el cáncer de mama (que parece promover una disminución de las recaídas y cansancio). En Francia, estamos liderando una investigación muy avanzada para evaluar la biología de un tumor: se busca apuntar al cáncer a través de una secuenciación de nueva generación.

¿Podemos esperar una tasa de recuperación del 100 por ciento?

– Podemos trabajar en una detección aún más temprana en incluso a más mujeres mediante la comprensión de las etapas precancerosas, gracias a la biología y el desarrollo de la bioinformática para analizar los datos. Cuanto antes la detección, mayores serán las posibilidades de recuperación.