Las prefecturas del este de Japón volvieron a la calma tras el sismo de 7.4 grados que afectó el área y que disparó una advertencia de tsunami y detuvo el sistema de enfriamiento en una planta nuclear. El movimiento se registró a las 5:59 horas (20:59 GMT del lunes) y fue el primero que supera los siete grados de intensidad desde julio de 2014, informó la Agencia Meteorológica de Japón.

La entidad advirtió que podrían registrarse nuevos movimientos, por lo que pidió mantenerse en alerta al menos por los siguientes siete días, señaló un despacho de la agencia Kyodo.

El tsunami que se registró propició olas de 1.40 metros de altura en el puerto de Sendai en la prefectura de Miyagi, y otras de 1.0 metro cerca de la planta nuclear de Fukushima Daiichi, afectada en marzo de 2011. En total las alertas de tsunami obligaron a la evacuación de unas 10 mil personas, mientras se registraron 10 personas heridas en la capital Tokio y las prefecturas de Chiba, Miyagi y Fukushima.

La principal preocupación fue la detención por alrededor de una hora y 40 minutos del sistema de enfriamiento de la fosa que alberga el combustible nuclear del reactor número tres de la central de Fukushima Dos.   

La Compañía de Electricidad de Tokio (TEPCO) informó que el sistema se detuvo unos 10 minutos después del sismo. Cuando regresó a la operación la temperatura había subido 0.2 grados centígrados solamente.

En la misma central la falta de electricidad paró los monitores de observación de radiación en el aire, mientras en Fukushima Daiichi, por seguridad, se detuvo la transferencia de agua contaminada, indicó un reporte de la televisora NHK.