El periodista boliviano Raúl Peñaranda, uno de los ganadores de los premios Maria Moors Cabot que se entregan hoy en Nueva York, considera que los Gobiernos que acumulan mucho poder resultan tóxicos para la libertad de prensa.

En una entrevista con Efe previa a la ceremonia, Peñaranda destacó en ese sentido las diferencias periodísticas que percibe a través del continente latinoamericano.

"Los países que tienen una mala posición para el periodismo, para las libertades del periodista, son justamente los tres países de Sudamérica que son entre comillas progresistas: Venezuela, Ecuador y Bolivia", aseguró Peñaranda.

Para el boliviano, que es uno de los cuatro reconocidos este año con el Cabot, el cambio de mandato al frente de un país es algo excepcionalmente importante para evitar las presiones del Gobierno contra los medios de comunicación.

"Son Gobiernos que no quieren salir del poder, entonces acumulan una fuerza y acumulan una influencia que les permite afectar a los medios", explicó.

"La diferencia con los otros Gobiernos es que se van y por lo tanto no alcanzan a acumular tanto poder contra los medios", agregó.

En Bolivia, Peñaranda fundó la publicación de investigación Página Siete en 2010. Después de tres años criticando al gobierno de Evo Morales, renunció tras un error en su publicación.

Ahora es el editor de Aldea Global, un suplemento semanal de Página Siete.

Morales ha clasificado a Peñaranda como "traidor" en muchas ocasiones, según Página Siete. En su reciente libro "Control Remoto", el periodista señaló que la administración del presidente boliviano controla indirectamente los medios de comunicación a través de una red de medios "paraestatal" adquirida por empresarios simpatizantes del régimen.

"Entre más débil el Gobierno, más fuerte el periodismo", dice Peñaranda sobre la prensa latinoamericana. "A diferencia de Bolivia, en Perú, Ollanta Humala representa un gobierno débil, y hay periodismo serio".

El boliviano también indicó que el caso de Chile es especial, ya que "con la crisis política que ha tenido este último año, los medios de comunicación han tenido una democratización", refiriéndose a la polémica que ha generado el hijo de la presidenta, Michelle Bachelet, al supuestamente haber usado su influencia para tratos especiales.

Las fuertes opiniones sobre la libertad de prensa son lo que ha llevado al comité del Premio Cabot a otorgarle el honor a Peñaranda.

"Raúl Peñaranda es uno de los más talentosos periodistas de Bolivia hoy en día. Ha sido un exitoso emprendedor mediático, un innovador, un destacado editor y analista; un prolífico autor de textos y una 'voz razonable' en el acalorado y polarizado escenario político que su país ha vivido en años recientes", dice la nota oficial de la Universidad de Columbia, que administra la entrega.

Los Premios Cabot se iniciaron en 1938 y son los más antiguos del periodismo internacional. Cada año le rinden homenaje a periodistas que han fomentado un entendimiento interamericano a través de sus reportajes.

Este año, a parte de Peñaranda, la lista incluye a Mark Stevenson, de la agencia de noticias Associated Press, y a Simón Romero, del diario neoyorquino The New York Times.

Por su parte, el cuarto ganador, el corresponsal brasileño Lucas Mendes, "ha contribuido al avance del entendimiento entre las dos naciones más grandes de América, Brasil y los Estados Unidos", según Columbia.

Mendes lidera el programa de televisión "Manhattan Connection", el primero en cubrir denuncias de corrupción en la estatal petrolera Petrobras.

El colombiano Ernesto Londoño, también de The New York Times, ha sido reconocido con una mención especial por su trabajo sobre las negociaciones políticas entre Estados Unidos y Cuba.