El gobierno prevé continuar socorriendo a las personas que viven en las orillas del río Ozama, en condiciones de hacinamiento y contaminación y vulnerables a las inundaciones y las credidas, afirmó ayer el presidente de la Unidad Ejecutiva para la Readecuación de La Barquita (URBE), José Miguel González Cuadra.

“Si usted cree que, viendo lo que usted está viendo aquí, nosotros vamos a dejar en el aire a alguien, no está viendo bien”, dijo el empresario a la prensa que acudió ayer a las instalaciones del complejo la Nueva Barquita, en un recorrido organizado para directivos de medios de comunicación.

El martes, moradores de La Barquita Norte expusieron a Metro su frustración porque el Gobierno no les hizo espacio en los 780 apartamentos constuidos, con todos los servicios y facilidades, en La Javilla, de Sabana Perdida, Santo Domingo Norte.

El complejo habitacionesl, que el presidente Danilo Medina inaugurará mañana, recibirá a 6,000 personas que viven a orillas del contaminado río, pero del lado de Santo Domingo Este. Las soluciones que buscará el gobierno para otros asentamientos que bordean al Ozama, “será  una de las medidas que el presidente anunciará con La Barquita nueva”, anunció González Cuadra.

Miembros de la Sociedad Dominicana de Diarios (SSD) y el empresario Pepín Corripio recorrieron La Nueva Barquita y coincidieron en calificar el proyecto como un cambio del cielo a la tierra para las familias que vivirán allí.

“Es un cambio total para los habitantes. Yo no pensé que era un proyecto tan bien programado y con un efecto social tan extraordinario”, reaccionó Corripio, quien recomendó a los vecinos que cuiden y protejan La Nueva Barquita.

El presidente de la SSD, Persio Maldonado, exhortó al Gobierno a seguir construyendo ciudades como La Nueva Barquita en miles de barrios marginados y en zonas de alto riesgo ubicados en cañadas y a orillas de los ríos.