El exalcalde de Nueva York, Rudolph Guiliani, recomendó hoy incrementar los salarios de los policías, fiscales y jueces de la República Dominicana, como primera medida para acabar con la delincuencia en el país.

Giuliani, que se encuentra desde ayer por la tarde en el país, dio hoy su primera rueda de prensa como asesor en materia de seguridad ciudadana del candidato opositor a la Presidencia por el Partido Revolucionario Moderno (PRM), Luis Abinader.

El exregidor señaló que para combatir la delincuencia hay que empezar por luchar contra la corrupción de los altos mandos policiales y también recomendó mejorar la formación de los agentes de las fuerzas de seguridad.

Para llevar a cabo esa labor es necesario tener voluntad política, así como una inversión por parte de las autoridades, dijo Guiliani, que también señaló que estas medidas revertirán en una mejora de la economía, ya que atraerán nuevas inversiones extranjeras gracias al incremento de la seguridad.

Durante el acto de presentación del exalcalde como asesor de su campaña, Abinader recordó que durante los ocho años que estuvo al frente de la Alcaldía de Nueva York, éste logró una reducción de un 60 por ciento en las cifras de criminalidad en la ciudad.

Además, puso como ejemplo lo efectivo que ha resultado su plan en otras ciudades en las que se ha aplicado, tales como Bogotá, Medellín o Puerto Rico.

El candidato del PRM insistió en la necesidad de un plan nacional de seguridad ciudadana en el país y hacer efectiva la lucha contra el crimen y la delincuencia, para que la tranquilidad vuelva a los hogares dominicanos.

Para el opositor, este problema no puede esperar, debe ser enfrentado con inteligencia y determinación, con planes muy estudiados, pero, según criticó, el actual presidente, Danilo Medina, no tiene tiempo para pensar el esto porque está muy ocupado con su campaña de reelección.

Rudolph Giuliani fue nombrado fiscal del Distrito Sur de Nueva York en 1983, y encabezó la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, logrando ganar 4,152 casos durante su periodo en la Fiscalía, frente a los 25 procesos que perdió.

En 1994 fue elegido alcalde de la ciudad de Nueva York, y permaneció en el cargo hasta diciembre de 2001, desarrollando un papel protagonista tras los atentados del 11 de septiembre, que le valió el sobrenombre de "El Alcalde de América"