El politólogo Joseph Harold Pierre manifestó que en Haití no se espera mucho de las elecciones de este 25 de octubre ya que “el pueblo haitiano está desilusionado con la transición electoral que se inició desde las primeras elecciones democráticas, en diciembre de 1990”.

Dijo que otro factor importante que hay que destacar es “el gran desorden y violencia que podrá haber en estas elecciones.

Sin embargo, si la Policía y la MINUSTAH asumen este proceso con mayor responsabilidad que en los comicios del 9 de agosto, para luchar contra los delincuentes, y apoyándose en el espíritu pacífico del pueblo haitiano, las elecciones podrían ser medianamente aceptables, pese a que habrá debilidad administrativa, inevitable, por decisiones erróneas del gobierno actual”.

Entre esas medidas, cita la reducción a solo 20 personas como necesarias para la formación de un partido político.

Según Harold Pierre, en Haití hay mucha preocupación por las elecciones. “Más que por los resultados, es por el proceso mismo, en cuanto a los problemas con consecuencias lamentables que pueden manchar las mismas”.

Explica que el hecho de que el pueblo haitiano no muestre mucho interés en las elecciones resulta de la desilusión y del engaño de que ha sido víctima por todos los gobiernos, desde que ha estado asumiendo su responsabilidad de ciudadano, con sus fuerzas y debilidades.

Elecciones versus RD

El economista Joseph Harold añade que en República Dominicana el sector empresarial está muy pendiente de lo que está pasando en Haití, pero que de manera general no se siente mucho interés en las próximas elecciones del lado dominicano.

“Creo que esta observación tendría que servir a los gobiernos y las sociedades civiles de ambos países para orientar mejor su trabajo, con miras a despertar más interés mutuo en la vida y el devenir interno de cada país”, destacó Pierre, durante una entrevista concedida a Metro.

Enfatizó que la reunión de los presidentes de ambas naciones, Danilo Medina y Michel Martelly, para tratar el tema de la veda a 23 productos procedentes de RD, se hará en el marco de las próximas elecciones en Haití.

“Como hay muchos intereses en juego, se puede esperar que esta sea afectada por la coyuntura electoral. Es importante reconocer el peso del empresariado haitiano en la política haitiana, y la reunión tiene que ver no sólo intereses del gobierno y del pueblo en general, sino también del sector empresarial”.

Explicó que los acuerdos entre binacionales pueden ser duraderos si ambos gobiernos manifiestan su voluntad.

“Es cierto que el gobierno de Martelly ha sufrido de una gran inestabilidad administrativa, al cambiar a casi la mayor parte de los ministros cada cierto período, impidiendo así que haya seguimiento en los trabajos.

En el Ministerio de la Diáspora, por ejemplo, hubo más de cuatro cambios de ministro.

Sin embargo, según un estudio que hice, los acuerdos entre Haití y República Dominicana, desde 1867 nunca se han cumplido, y esto en todos los aspectos”.