Para el día 27 de diciembre estaba programada la segunda vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas en Haití. Pero el pasado lunes 21 fue anunciada mediante un comunicado emitido por el Concejo Electoral Provisional (CEP) la posposición de los comicios sin dar a conocer en qué fecha se realizarán.

El portavoz del organismo, Roudy Stanley Penn, expresó que la nueva fecha se anunciará cuando se concluya el análisis de la delegación creada por decreto presidencial para evaluar las tantas críticas que este proceso electoral ha generado.

La decisión encontró el resptaldo tanto local como de parte de la comunidad internacional. Los diarios estadounidenses The New York Times y The Washigton Post habían favorecido esta decisión, con tal de arrojar un mayor manto de credibilidad a los resultados en torno a la nueva gestión presidencial y la renovación del Congreso.

En conversación con Metro, Edwin  Paraison, militante de la paz por República Dominicana y  Haití,  indicó que la comisión encargada de dar una respuesta de la claridad con el análisis de las actas, tiene 72 horas, hasta mañana, para comunicar su conclusión. “Cuándo se tenga el informe se va a ver un poco más claro de cuándo la segunda vuelta tendrá lugar”, resaltó.

“Se entiende que las próximas elecciones deben de ser antes del 7 de febrero, que es el día de la instalación del nuevo presidente, como establece la Constitución haitiana, cada 5 años, pero no sabemos cuáles serán las recomendaciones de la comisión presidencial evaluadora de los comicios”, aclaró Paraisón, presidente de la Fundación Zile.

“Si recomienda anular el proceso anterior, eso implica nuevas preparaciones”, advirtió.

Relación RD en suspenso

Destacó que por ahora la situación no está afectando las relaciones entre Haití y República Dominicana, aunque “hay un diálogo que está pendiente desde que los presidentes se reunieron en el mes de octubre en Barahona, todavía no se ha podido dar un seguimiento continuo”.

Paraison, residente en Santo Domingo, recordó que uno de los puntos acordados entre el presidente Danilo Medina y su homólogo Michel Martelly fue el nombramiento de un embajador de Haití en República Dominicana y el regreso a Puerto Príncipe del embajador Rubén Silié Valdéz, que fue llamado a consulta por su gobierno. Esos dos diplomáticos ya están instalados en sus puestos respectivos.

Resaltó, en cambio, que queda pendiente la visita de Medina a Haití y otros encuentros bilaterales a distintos niveles jerárquicos. Para ver resultados en esa dirección, dijo, habrá que esperar la instalación de un nuevo gobierno.

Sobre el tortuoso camino de los comicios “hemos registrado niveles de irregularidades muy graves en el último proceso y los resultados fueron cuestionados por todos los candidatos y diversos sectores de la sociedad haitiana, digamos que de no aportar la correcciones de lugar al pasado proceso electoral no tendríamos el restablecimiento, la contesta entre la población, el mismo gobierno y el concejo electoral”, comentó Paraison, excónsul haitiano en Santo Domingo.

“Creo que lo más sabio para las autoridades es aceptar que vallamos a un proceso de revisión general en las actas; estamos en una situación de indefinición muy lamentable y tenemos que esperar el informe que hará recomendaciones puntuales que podríamos reiniciar el proceso y ver más claro”, puntualizó .

Subrayó que la revisión parcial solicitada por el partido opositor arrojó que más del 80% de las actas tenían problemas. Por eso, el también exministro de la Diáspora Haitiana consideró no hay confianza de parte de los competidores políticos haitianos, especialmente los que se oponen a Martelly, para ir a un proceso que no ofrezca las garantías de que los resultados finales expresarán la verdadera voluntad popular.

Candidatos a favor

Las manifestaciones a la posposición de las elecciones no se hicieron esperar. El equipo del candidato opositor, Jude Celestin, calificó ayer el aplazamiento de “un paso en buena dirección”.

En declaraciones a EFE, Gerard Germain, miembro de la Liga Alternativa por el Progreso y Emancipación Haitiana (Lapeh) y asesor político de Jude Celestin, opinó que dicha posición también es corroborada por el denominado “G8”, un grupo liderado por el candidato que agrupa a otros siete excandidatos.

“No vamos a continuar en el proceso electoral sin que el Consejo Electoral Provisional (CEP) y el Gobierno nos respondan a nuestras reivindicaciones”, agregó Germain.

En los “próximos días” revelarán las medidas y acciones que adoptarán tras el aplazamiento.

En cambio, Martelly declaró en entrevista con The Associated Press que “la oposición cree que esta es la única manera de conseguir el poder y la única manera en que ellos mismos pueden organizar elecciones”.

Un camino tortuoso

Desde el 25 de octubre, fecha de la primera vuelta con dos aspirantes favorecidos para una segunda ronda, se han producido constantes protestas de candidatos y seguidores por supuestos fraudes y situaciones turbias.

Las denuncias de fraude han conllevado a violentas protestas callejeras, acusaciones de parte de la sociedad civil y de grupos religiosos y opositores, que han dejado personas muertas y algunos desastres en el país vecino.

Ante los conflictos, Martelly había anunciado que una comisión de cinco miembros evaluaría el proceso electoral de Haití antes de la segunda vuelta, proceso que aún no tiene otro resultado que la posposición sin nuevo aviso.

Según se ha especulado en las redes sociales, la comisión no ha empezado a trabajar y varias facciones de la oposición plantearon  objeciones por los miembros que la integran, al señalar que Martelly no buscó consenso con los 10 senadores y líderes de la oposición  antes de elegir a los cincos miembros de la comisión.