Dos días después de que el huracán “Matthew” tocase tierra haitiana en su extremo suroeste comienza a conocerse la magnitud de los daños que causó a su paso por la isla caribeña, donde la cifra de muertos continúa aumentando y ya se elevaba a 264.

Ayer, precisamente, se abrió el único paso por carretera con la región sur, que había permanecido aislada desde el martes, así que ya se puede emprender camino hacia las zonas más devastadas, como el pequeño poblado de Bergeaud, a unos 190 kilómetros de Puerto Príncipe.

Allí ya han rescatado ocho cuerpos de víctimas del fenómeno, la última en la misma tarde de ayer, y cuyo cadáver yace boca arriba, desde hace horas, a un lado de la carretera.

Paul, involucrado en las tareas de búsqueda, dijo que todos los muertos son vecinos del pueblo, los estaban buscando desde que pasó el huracán “y aún tienen que encontrar a uno más”, apuntó.

Los cuerpos están expuestos a la vista de cualquiera que circule por la única vía que lleva a Les Cayes, una de las principales ciudades del Departamento Sur, que hasta ayer permaneció aislado, tras colapsar el puente de Grand Goave, puerta de acceso a esa región.

La presencia de un cadáver no parece inmutar a los habitantes del poblado, atareados en reparar los destrozos, en lavar ropa y en continuar con sus vidas.

Solo algunos curiosos que están de paso prestan atención al muerto hasta que una interrupción del tráfico lo convierte en una especie de atracción inerte para los que están atrapados en la vía.

Los vehículos no pueden circular porque un grupo de hombres ha cortado la carretera usando escombros y árboles derribados por “Matthew”. Pretenden cobrar un peaje a los usuarios de la vía, protestar por el hambre y la sed que padecen.

Así se lo explican al traductor de una patrulla de la Minustah que se encontraba cerca e interviene para convencer al grupo de que abran el paso.

Es uno de los muchos efectivos desplegados por el país tras el huracán, cambiando por el patrullaje la labor de entrega de material electoral que tenían encomendada con motivo de las elecciones que se debían celebrar este domingo, 9 de octubre.

El gobierno haitiano dijo ayer que el fenómeno causó una “catástrofe” en el sur, y que las informaciones de las que disponen son todavía parciales porque en algunas zonas de esa región no hay comunicación.
Horas después de que el ministro del Interior, François Anick Joseph, informara de la muerte de 108 personas, fuentes de Protección Civil del Departamento Sur elevaron la cifra a 264.

El incremento se debe a que, hasta entonces, ni siquiera las autoridades haitianas habían llegado hasta las ciudades más castigadas por “Matthew” y había sido imposible iniciar el proceso de cómputo de daños personales y materiales.

Ayer se fletaron varios aviones y, además, ha bajado lo suficiente el nivel de agua del río La Digue como para que los vehículos a motor puedan cruzarlo en ausencia del puente de Grand Goave, que colapsó tras el paso del huracán.

El trasiego, desde el mismo momento en que ha sido posible atravesar esa barrera, es constante.
Camiones, autobuses y vehículos particulares cruzan de un lado al otro. Quien no está motorizado, puede pasar sin mojarse a cuestas de uno de los haitianos que presta ese servicio, el de cargar personas entre orilla y orilla, por 100 gourdes (un dólar).

Es el inicio de un camino en el que se puede apreciar el incremento paulatino del nivel de desastre, que llega a su máxima expresión en Jeremie, en la punta más a oeste en el sur de Haití..