El economista y politólogo haitiano Joseph Harold Pierre analizó para Metro que es obligatorio esperar 10 días para conocer los resultados de las elecciones en su país debido a que el sistema de conteo de los votos no es informatizado sino manual, además de que todas las actas se trasladan a Puerto Príncipe para el recuento.

Dijo que aparte de estos límites técnicos, se debe reconocer también la ineficiencia administrativa del organismo electoral (pese a sus grandes esfuerzos en la organización de los comicios, considerados los mejores en términos de gestión), lo que es tan sólo una señal del disfuncionamiento general de la administración pública haitiana.

Manifestó que hay gran temor de que no sea respetada la voluntad del pueblo. “Ya muchas organizaciones de la sociedad civil, la comunidad internacional y candidatos han sido vigilantes y han llamado la atención al organismo electoral respecto a resultados fraudulentos.

El problema en esta coyuntura es que es difícil creer a las instancias que servirían de  retaguardia contra cualquier intención del CEP o del gobierno de adulterar los resultados, ya que todas parecen tener posiciones sesgadas”, resaltó Pierre.

El coordinador general de la organización “Estamos Salvando a Haití” explicó que “los candidatos sobresalientes en las encuestas se proclamaron ganadores antes de la publicación de los resultados.

Otros candidatos que, antes del 25 de octubre, sabían que su probabilidad de ser elegidos era nula, ya están pidiendo la anulación de los comicios y un gobierno de transición.

Segundo, la comunidad internacional no es bien percibida en Haití por la influencia que ha estado ejerciendo en resultados electorales en el país.

Tanto el actual presidente del organismo electoral, Pierre-Louis Opont, y el representante de la OEA en aquel entonces, Ricardo Seitenfus, confirmaron el peso de la comunidad internacional en la elección de Michel Martelly”.

Segunda vuelta es casi obligatoria

Aclaró que la posibilidad de ir a una segunda vuelta es inminente. “Según la Ley electoral, existen dos posibilidades para ser elegido presidente. Uno es haber obtenido la mayoría de los votos válidos (50%+1), y la otra es ser el candidato más votado, aun no alcanzando la mayoría absoluta, pero con una diferencia mínima de 25%  respecto al  seguidor inmediato”.

Dijo que ninguno estos dos escenarios se vislumbra en estas elecciones, pues, los votos no fueron polarizados sino divididos entre los cuatro candidatos sobresalientes en las intenciones de voto y que mejor asidero tienen en la población, y el resto de los otros candidatos.

“Lo que nos gustaría para la segunda vuelta –porque es lo conveniente para el país–,   es que los candidatos sean sólo dos, ya que existe la posibilidad de que sean más de dos, en caso de que haya igualdad de votos entre los más votados.

Hasta el domingo 25, los que gozaban de mayor popularidad eran cuatro: Jude Celestin, Jovenel Moise, Maryse Narcisse y Moise Jean-Charles.

La ventaja de tener a dos candidatos en el balotaje, es que el electorado se polariza y que el presidente será elegido con mayores votos; lo que significa mayor apoyo de la población y mayor legitimidad.