EL disfraz del “Chapo” Guzmán compite este año con ventaja en las tiendas mexicanas que venden artículos para Halloween con clásicos como los de Drácula y la Momia.

“Se vende la máscara del ‘Chapo’ y el disfraz, que incluye playera (camiseta) y máscara. La playera es de preso, como las antiguas de rayas blancas y negras (...) Se está solicitando muchísimo”, dijo a la agencia EFE Andrea Copado, de El Coco, una de las empresas que comercializan el disfraz, del que se ha agotado la primera producción.

En la parte delantera de la camiseta, se lee “el Chapo” con el número de preso “3578-AJ”, mientras que en la trasera, en letras rojas, una leyenda reza “#noerapenal de máxima seguridad”.

La leyenda de la camiseta hace también un guiño al penal, para muchos mexicanos marcado por error, que los eliminó en octavos de final del Mundial de Brasil 2014 ante Holanda.

La máscara, que se fabrica en México, tiene un costo de unos 190 pesos mexicanos (11.35 dólares), mientras que el conjunto completo sube a los 440 pesos (26.28 dólares), dijo Copado.

Fabricada por Sponch Costumes en su sede de Jiutepec, en el céntrico estado de Morelos, la máscara no escatima en detalles y presenta al Chapo con pelo negro, un frondoso bigote, cejas gruesas y semblante serio.

Si bien el disfraz no va acompañado de accesorios, la firma lo presenta en su página web equipado con una pala, la que podrían haber utilizado durante meses sus secuaces para construirle un corredor subterráneo de 1.5 kilómetros de largo desde una casa cercana hasta la ducha de su celda.