El Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC firmaron este jueves en La Habana, Cuba, un acuerdo de cese del fuego bilateral y definitivo, lo que pondrá fin a cinco décadas de conflicto sangriento mientras los negociadores llegan a un acuerdo final.

El acuerdo contempla que los guerrilleros se concentrarán en 22 zonas y 8 campamentos, que las FARC entregará las armas a la ONU y que la guerrilla aceptará un plebiscito —si es avalado por la Corte Constitucional— como forma de refrendación.

Tras la firma del comunicado, el presidente Juan Manuel Santos dijo que este paso significa que las "FARC dejan de existir como grupo armado".

Santos anunció que "el acuerdo final lo firmaremos en Colombia", y dijo que este es el punto de salida. "Defenderé su derecho a expresarse y a que sigan su lucha política por las vías legales, así nunca estemos de acuerdo", aseguró el mandatario, quien dijo haber sudo uno de los colombianos que más ha combatido a esa guerrillas.

Además, el presidente dijo que todo será supervisado y verificado por observadores internacionales designados por el secretario de Naciones Unidas.

Por su parte, alias 'Timochenko', máximo líder de la guerrilla, dijo que lo que se pacta "no es una capitulación de la insurgencia como querían algunos obtusos". Además, el jefe de las FARC dijo que "haremos política, esa es nuestra razón de ser, pero por medios legales y con los mismos derechos de demás partidos".

'Timochenko' aseguró que las partes están muy cerca del acuerdo final, y advirtió que "no será todo color de rosa y habrá que luchar para que todo se cumpla íntegramente".

El secretario general de la ONU, Ban ki-moon, expresó su admiración por los equipos negociadores. "Resultará crucial movilizar al pueblo y los recursos requeridos para la verificación del proceso", dijo.

El líder cubano Raúl Castro dijo que "la paz en Colombia será otra demostración a favor de la solución pacífica".