Un hombre armado con un fusil semiautomático y una pistola calibre .45, protestó a favor del derecho a portar armas y cargadas libremente en la calle. El ciudadano aprovechó la coyuntura de la Convención Nacional del Partido Republicano para incluso reclamar que, tratándose de un derecho constitucional, tampoco el gobierno debería cobrar por las licencias y permisos que se emiten de porte de armas.

Además, se mostró en contra de que el Congreso de Estados Unidos actúe respecto al control de armas imponiendo más reglamentos sobre uso y portación.

“Tenemos muchas leyes de reglamento de armas, ¿y el Congreso quiere más? Ya hay suficientes leyes sobre armas, no necesitamos más, eso suena a criminalización”, afirmó Steve Taycker, veterano del ejército de Estados Unidos, en declaraciones a Metro, al tiempo que dijo que si el Gobierno quiere hacer algo respecto a los “criminales” que han cometido actos con armas para las cuales tenían licencia de porte, lo que deben hacer es arreglar el sistema de verificación de historial y antecedentes.

En reacción a preguntas de Metro respecto a cómo se diferenciaba su rifle del utilizado por el autor de la masacre en la discoteca Pulse en Orlando, el veterano señaló que su arma no tenía la instalación automática y que tampoco tenía interés en que así fuera. Dijo que cargar sus armas de fuego en público no significaba que las fuera a utilizar, a menos que surgiera una situación de peligro hacia su persona.

El derecho a portar armas en los Estados Unidos surge de la Segunda Enmienda a la Constitución, que es parte de la llamada Carta de Derechos. En la Enmienda se establece que “siendo necesaria una Milicia bien ordenada para la seguridad de un Estado libre, el derecho del pueblo a poseer y portar armas no será infringido”.

En estados como Ohio, existen leyes estatales que amplían ese derecho, de modo que los ciudadanos no solo pueden portar armas, sino que pueden también cargarlas libremente en la carretera y lugares públicos.

Esa ampliación de derecho en Ohio estuvo en discusión a finales de la semana pasada, luego de que la policía de Cleveland hiciera públicas las regulaciones de la designada “zona de evento” de la convención republicana, espacio en el que están prohibidos 72 artículos y tipos de armas, aunque las pistolas no están incluidas porque por ley el estado permite cargarlas.