Patricia, que azotó el occidente de México y llegó a tener vientos de 325 kilómetros por hora y rachas de hasta 400, se degradó entre el viernes y el sábado a baja remanente debido a las barreras naturales de México. A pesar de esto, el huracán acarreó potentes lluvias a lo largo del occidente y norte del país.

El Gobierno de México y las autoridades de los estados afectados continúan con el recuento de daños y las labores de ayuda a los miles de damnificados, mientras se reportan seis muertos por el mal tiempo ocasionado por el fenómeno natural.

Entre los fallecidos está una mujer de nacionalidad argentina y otra más del estado de Coahuila (norte de México) a quienes la noche del viernes les cayó encima un árbol por los fuertes vientos originados por el ciclón, informó a EFE la Fiscalía de Jalisco.

Las mujeres acampaban junto con un grupo de amigos en el bosque de Tapalpa, en la sierra sur de Jalisco, una localidad cerca del poblado de Mascota, de donde fueron evacuadas 600 personas por el desbordamiento de un río aledaño. Asimismo, de acuerdo con fuentes de Protección Civil de Jalisco, otras cuatro personas fallecieron la tarde del viernes en un choque automovilístico entre dos vehículos en la carretera que va de la ciudad de Colima a Guadalajara, capital de Jalisco.

Si bien fuentes del organismo no atribuyen estos incidentes al mal clima generado por Patricia, en esta zona del estado se registraron al menos 25 horas de fuertes lluvias y vientos, y fue declarada la alerta roja (peligro máximo).

De igual forma, el Gobierno calcula alrededor de 3,500 hectáreas de terrenos agrícolas perjudicadas, lo que ha dejado sin trabajo a miles de personas.