La Iglesia católica mexicana denunció este domingo la infiltración del crimen organizado en los comicios locales del próximo 5 de junio, en los que se “percibe el tufo del narco” en muchos de los estados en disputa.

En un editorial, publicada por la Arquidiócesis de la Ciudad de México, denunció que “las carreras electorales están salpicadas de acusaciones de enriquecimiento ilícito; hay pobreza rampante, caldo de cultivo del crimen ante el fracaso de las políticas de desarrollo”.

El próximo 5 de junio se celebrarán elecciones en 15 estados del país, en la mayoría se disputarán cargos para ayuntamientos y diputaciones. A esto se le suman los comicios el mismo día en la Ciudad de México para elegir su Asamblea Constituyente. Según la Iglesia, hay infiltración del crimen organizado y de “su poder corruptor y decadente contra la democracia”, agregando que “de cara al proceso electoral, todo parece indicar que el narcotráfico nuevamente está en coyunturas específicas, no por casualidad, sino producto de los vacíos institucionales”.

Recordó que los comicios de junio se desarrollarán en “condiciones delicadas” y grandes cuestionamientos porque “parece ser que el narcotráfico ha tomado nuevamente las riendas en algunos estados” del país.

“Algunas entidades donde se realizarán elecciones están en la categoría de estados fallidos”, consideró el editorial, que recuerda que en algunas regiones la población vive “de rodillas” frente al narco y en otros, los medios de comunicación padecen su violencia.

“En los partidos está la responsabilidad de elegir candidatos limpios y transparentes. Iguala y la desaparición de los 43 (estudiantes) normalistas son ejemplo lamentable de cómo el crimen penetra las estructuras políticas para poner en crisis a las más altas esferas del sistema”, señaló la Iglesia.

Este editorial hace referencia también a unas recientes declaraciones del presidente del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI), Manlio Fabio Beltrones, que afirmó que su formación prefería no tener candidatos en el estado de Tamaulipas (noreste) a que estos estuvieran relacionados con el crimen organizado.

Esto, luego de que tres candidatos a presidentes municipales del PRI perdieran su registro ante supuestos nexos con la delincuencia.