La pareja Jacobo Calderón Lorenzo (Basilio) y su esposa Viviana Hernández Castillo (Adela), fueron condenadas a tres meses de prisión preventiva por el Juzgado de Atención Permanente de San Juan de la Maguana, acusado de dedicarse presuntamente a la trara de personas con fines de explotación sexual.

Calderón Lorenzo y Hernández Castillo fueron apresados luego de un allanamiento realizado mediante la orden judicial número 1578/16, en un centro de expendio de bebidas alcohólicas de su propiedad que funciona en el Distrito Municipal de Jinova Sosa, donde fueron rescatada dos adolescentes y otras dos mujeres que se presume son adultas.

Según una nota de prensa, la decisión estuvo sustentada con pruebas que vinculan a los imputados con la violación de varios artículos de la Ley 137-03 sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas y la Ley 36 sobre Comercio, Porte y Tenencia de Armas.

En el transcurso de las investigaciones se ha establecido que Calderón Lorenzo es el propietario del establecimiento mientras que Hernández Castillo funge de administradora.

Durante la inspección a dicho centro se ocupó dinero, armas blancas, un arma de fuego tipo revolver sin marca visible, número 682187, proyectiles, cajas de preservativos, estimulantes sexuales, así como documentos, equipos eléctricos y una máquina tragamonedas.

Las autoridades informaron que investigadores adscritos a la Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas previo a la investigación se trasladaron al entorno de dicho negocio, donde observaron la presencia de varias mujeres dominicanas y de nacionalidad haitiana.

Calderón Lorenzo fue enviado a la cárcel pública de Barahona, mientras que Viviana Hernández Castillo cumplirá la pena en el Centro de Corrección y Rehabilitación Baní Mujeres, de la provincia Peravia.