Un nuevo incidente protagonizaron Colombia y Venezuela después de haber resuelto el asunto de sus fronteras. El viernes, a eso de las 7:15 de la noche, dos cazas Sukhoi Su-30 interceptaron a un avión comercial de la compañía colombiana Avianca, que cubría la ruta Bogotá-Madrid y que en ese momento se internaba en espacio aéreo venezolano.

Según informó la cadena de noticias Caracol TV, el avión fue hostigado por los jets de combate a tal distancia que se activaron las alarmas por una posible colisión.

Es por esto que la aerolínea colombiana anunció la suspensión de los vuelos “desde y hacia” territorio “llanero” de forma indefinida.

“Esto será hasta que tengamos garantías de seguridad explícitas para volver a cruzar cielo venezolano”, dijo a la AFP la portavoz de la compañía.

La medida de la aerolínea, que ya había reducido mucho las frecuencias por los problemas cambiarios con Venezuela, afecta a los dos vuelos diarios Bogotá-Caracas-Bogotá y al vuelo diario Lima-Caracas-Lima.

Además, los vuelos procedentes de Europa serán reorientados para que eviten el espacio aéreo venezolano.

El Ministerio de Defensa explicó que dos horas después las autoridades venezolanas respondieron a los “continuos llamados” colombianos, informando “que se trataba de una aeronave militar venezolana en misión de navegación”.

El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, le restó importancia al incidente este sábado, durante un acto en el Norte de Santander, un departamento del norte, fronterizo con Venezuela.“Todo está arreglado. Ya hablaron los ministros, los cancilleres, ya se aclaró todo, todo está normal”, dijo.

Según las autoridades venezolanas, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que se encuentra de gira en Medio Oriente en busca de acuerdos con otros países productores de petróleo, ya ordenó investigar lo ocurrido.