Rusia considera la posibilidad de unirse a los Estados Unidos y otros aliados occidentales en la realización de ataques aéreos contra el llamado Estado Islámico. La noticia surgió después de la primera reunión cara a cara en casi un año entre Vladimir Putin y Barack Obama, en el marco de la Asamblea General de la ONU. Ivan Eland, investigador principal y director del Centro para la Paz y la Libertad en The Independent Institute, analiza si la cooperación es la mejor solución.


¿Hay temor por la posición de Rusia sobre Siria?
– El Occidente está nervioso de que Rusia está expandiendo su influencia en el Medio Oriente. Rusia es una gran potencia que recientemente anexó a Crimea y está desestabilizando el este de Ucrania. El Occidente tiene miedo -excesivo- que Rusia se está convirtiendo en una potencia revanchista.

Rusia está considerando la posibilidad de unirse a los ataques aéreos contra ISIS...
– Bombardear a ISIS desde el aire, sean los que sean los países que lo hagan, no podrá derrotar a ISIS. Ya, a pesar de los bombardeos de Estados Unidos, el número de combatientes ISIS ha aumentado. Lo que se necesita es que se combinen las fuerzas amigas terrestres con el poder aéreo. Incluso con eso, será una tarea difícil.

¿Es entonces el acuerdo entre Rusia y Estados Unidos un elemento de cambio?
– Sí. Sin embargo, incluso eso no va a deshacerse de ISIS y al-Qaeda, pero al menos podrán ponerse de acuerdo sobre cómo luchar contra ISIS y cómo se vería Siria si tiene éxito.

¿Qué debemos esperar?
– Los dos países deben decidir si van a cooperar para derrotar a ISIS o en lugar competir por tener influencia en el Medio Oriente. En este momento, la competencia está perjudicando una solución. Además, ambos países tendrán que aceptar un Irak dividido y una Siria con particiones. Dándole a los diversos grupos, incluidos los sunitas, autonomía haría que temieran menos a sus gobiernos y tal vez haría que se volvieran en contra de ISIS.