Una jueza ordenó analizar dos celulares del expresidente francés Nicolás Sarkozy (2007-2012) en relación con el contrabando frustrado de 700 kilos de cocaína, atribuido en República Dominicana a cuatro franceses, incluidos los dos pilotos que huyeron del país.

La información, difundida por el diario francés Journal de Dimanche, sale a relucir justo en medio del revuelo que causaron los pilotos Pascal Jean Fauret y Bruno Odos, quienes abandonaron República Dominicana a pesar de estar condenados a 20 años de cárcel, en primera instancia, y de tener impedimento de salida.

En la fuga por mar y aire, al estilo del personaje del cine James Bond, se ha autoincriminado el eurodiputado Aymeric Chauprade. Además, en la foto de la lancha utilizada, medios franceses identifican a Pierre Malinowski, asistente del parlamentario Jean-Marie Le Pen, del partido de ultraderecha Frente Nacional.

La jueza de instrucción Christine Sauniero Ruellan, de Marsella, confirmó que solicitó investigar los teléfonos de Sarkozy, de 60 años. Incluye “detalles de las líneas telefónicas utilizadas por Nicolás Sarkozy y su séquito en el período entre marzo de 2013 y marzo de 2014”. También pidió “cuentas detalladas” y ”geolocalización para los meses de marzo y abril de 2013”, según los papeles obtenidos por el Journal de Dimanche.

El avión en el que iban los pilotos, así como el tripulante Alain Castany y el pasajero Nicolás Pisapia (estos dos últimos también condenados y que permanecen en República Dominicana) fue incautado el 19 de marzo de 2013, cuando lo preparaban para viajar a Saint-Tropez, Francia, desde el Aeropuerto de Punta Cana.

Si bien los datos no establecen ningún vínculo entre Sarkozy y el narcotráfico, se conoce que él había utilizado la nave Dassault Falcon 50 en el que la Dirección Nacional de Control de Drogas encontró las 26 maletas con cocaína.
 

Sarkozy estuvo en el avión por lo menos tres veces entre diciembre de 2012 y febrero de 2013, para vuelos desde París a Burdeos, donde es investigado por un escándalo de corrupción por separado, resalta el diario. Las 10 facturas fueron hechas al Grupo LOV, una compañía financiera que se centra en sectores como hoteles de lujo y juegos de azar en línea.

LOV es propiedad del multimillonario Stephane Courbit, un amigo cercano de Sarkozy y de su tercera esposa, la exmodelo Carla Bruni.