El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, (SOHR por sus siglas en inglés), documentó 94 casos de crucifixión realizados por Estado Islámico, en los que se incluyen cinco niños y dos ancianos.

Según SOHR, las crucifixiones se realizaron en Alepo, la ciudad más poblada de Siria, con aproximadamente cuatro millones de habitantes, durante el 22 de junio y el 16 de julio. Las víctimas también recibieron latigazos.

El castigo se debió a que las personas comieron en el mes del Ramadán. También incluyó la detención de 20 locales, incluyendo un niño, que fueron encerrados en jaulas.

SOHR también documento que ISIS marcó a las personas en sus cuellos con frases como: “Crucificado todo el día y azotado con 70 latigazos por comer en Ramadan” u otra que decía: “No ayuno en Ramadan”.

La crueldad no terminaba ahí. Miembros de Estado Islámico permitían que la gente que se encontraba en la zona se burlara de los crucificados, informó “El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos”