Un terremoto de magnitud 6,5 en la escala de Richter sacudió este domingo el centro de Italia y provocó decenas de heridos, la mayoría leves, y graves daños materiales, si bien por el momento no se han registrado víctimas mortales.

El sismo se registró en torno  a diez kilómetros de profundidad con epicentro entre los municipios de Norcia, Castelsantangelo su Nera, Preci y Visso, en una zona montañosa entre las regiones de Umbria y Las Marcas.

El jefe de Protección Civil, Fabrizio Curcio, situó el balance provisional en una veintena de heridos, la mayoría leves, y afirmó que por el momento no se han hallado víctimas mortales.

Una mujer de unos 50 años de Norcia ha resultado herida de gravedad al parecer después de lanzarse por la ventana de su domicilio tras sentir el temblor, según los medios locales.

La ausencia de víctimas mortales se debe a que la zona se vio afectada el pasado miércoles por una serie de terremotos, el mayor de 5,9 grados, y esto provocó que la práctica totalidad de la población fuera evacuada de sus municipios e instalada en otros puntos alejados de la zona sísmica.

El terremoto en Italia ha provocado graves daños en las infraestructuras, en los edificios y en el patrimonio cultural del lugar, a los pies del Parque Natural de los Montes Sibilinos.

Hay problemas de viabilidad por todas partes, con carreteras cortadas, desprendimiento de rocas y municipios que permanecen aislados y que están siendo vigilados desde el aire mediante seis aeronaves, destacó Curcio.

Asimismo se ha visto interrumpido el sistema eléctrico y suspendido el tráfico ferroviario en cinco líneas.

Uno de los edificios más perjudicados fue la iglesia de San Benedicto, una de las joyas arquitectónicas del lugar datada en el siglo XIV y de la que solo ha quedado en pie su fachada.

Estos municipios fueron azotados el pasado miércoles por una serie de terremotos, el mayor de 5,9 grados, y se encuentran muy próximos a localidades como Amatrice o Arquata del Tronto, devastadas por otro sismo que el pasado 24 de agosto causó 297 muertos.