El rector de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), Iván Grullón, manifestó a Metro que continuarán su lucha para lograr el aumento que demandan los maestros y empleados, mediante la realización de caravanas, marchas pacíficas y manifestaciones en parques, con la utilización de la consigna “Justo presupuesto para la UASD”.

“Los gremios organizan sus luchas, pero es claro que no está consignado en el Presupuesto un incremento salarial y que eso tiene que ver con una partida extraordinaria que el Gobierno pueda hacer a la universidad”, explicó Grullón, en relación con las protestas que se han escenificado fuera y dentro del campus en demanda de incrementos salariales.

Explicó que aunque no lograron salir del recinto universitario cuando se disponían marchar hacia el palacio presidencial, para ellos la marcha sí se realizó, porque esta casa de altos estudios “demostró su fuerza”, e hizo que el Gobierno tenga presente que debe tomar en cuenta a la universidad.

¿En qué nivel están las diligencias para conseguir el dinero para el aumento salarial que demandan los profesores?

Ellos (los profesores) hicieron una demanda de un 40 % de incremento salarial y finalmente la universidad les demostró a los gremios que no tenemos los recursos para asumir ese incremento salarial. Yo les dije que tenían que hacerle esa solicitud al Gobierno central, y así se hizo.

No se aprobó un 20 % este año y otro 20 % para el siguiente, el Consejo Universitario no aprobó eso. Un expresidente de la Federación de Profesores planteó, en su asamblea, que se solicitara al Gobierno un 20 ahora y un 20 para el año que viene, porque ahora el Gobierno no tiene el dinero para eso.

Nunca se ha hecho un incremento así tan grande, de un 40 %.

Se hizo un plan de acción para el presupuesto de la universidad y, lógicamente, queremos que para el próximo presupuesto, de alguna manera podamos colocar una partida para reajuste salarial, que el Ministerio de Presupuesto puede asumir, es decir, un incremento por inflación, que es de un 11 % anual, a lo largo del año.

¿Por qué los profesores decidieron levantar el paro si no se le aseguró el incremento que solicitan?

Bueno porque realmente el paro es criminal; un paro de 24 horas es simbólico, incluso un paro de 48 horas, pero cerrar la universidad pública donde están los estudiantes más necesitados del país es verdaderamente un crimen, y los profesores son responsables.

Cuando se hizo la asamblea, la consigna que el rector planteó fue docencia, trabajo y lucha. Toda institución tiene que luchar por su bienestar, eso es lo que tenemos que tener siempre, nuestra universidad abierta. El rector jamás va a auspiciar el cierre de la universidad.

¿Al hablar de lucha, se refiere a volver a marchar al Palacio en demanda del aumento salarial?

El Consejo Universitario no aprobó una marcha al Palacio, el Consejo aprobó –que se malinterpretó– caravanas, movilizaciones en los parques, en las intersecciones, porque eso en ninguna parte del mundo puede estar prohibido.
Desde que hacen una manifestación, la Policía y el Gobierno se ponen locos.

¿Cuál fue la situación por la que no les permitieron salir del recinto, cuando intentaban marchar al Palacio?

Hay una situación: es que cuando la UASD se moviliza es demasiado poderosa. Aquí vinieron comisiones de todos los centros regionales. Yo pienso que el Gobierno se puso nervioso porque aquí inciden los partidos políticos de izquierda, entonces ellos se ponen nerviosos... Aquí tenemos desaprensivos que vienen de fuera.

Hacía 20 años que la UASD no libraba una lucha por su presupuesto, ahora la vamos a librar, liderada por el rector. Pero yo no voy a auspiciar desórdenes aquí, disturbios; no los voy a auspiciar, ni me voy a meter en eso. Nosotros hicimos una marcha pacífica al Congreso. Pero las marchas al Palacio son peligrosas, y entonces yo no las auspicio.

¿Es cierto que las autoridades de la UASD querían imponerle al gremio de empleados participar en la marcha, por lo cual se lanzó un bomba lacrimógena durante su asamblea?

Ahí hubo una confusión enorme porque hubo un dirigente de los empleados que dijo que el rector y la seguridad del rector fueron quienes desataron esa bomba lacrimógena. La universidad es muy compleja, y hay muchos grupos que entran en competencia; unos acusan a otros.

Yo, el rector, soy el rector de todas y todas, y tengo que tener mucho cuidado. La investigación se hizo; eso va a ser conocido próximamente en el Consejo.

¿Pero por qué ellos acusan a las autoridades de la UASD de querer imponerles ir a la marcha?

Ellos cometieron un error porque hicieron una asamblea que estaba programada a las 8:30 de la mañana, pero esas asambleas son largas, empezaron a tomar turnos largos. Entonces los decanos me informaron que ya iba a comenzar la marcha que simbólicamente yo iba a encabezar.

Finalmente, ahí se destaparon esas cosas (bombas lacrimógenas) de lo que yo ni siquiera me enteré y mucho menos mi seguridad. Ahí se armó un rebú. Yo fui a informarles con qué yo me comprometía para los empleados, porque yo tengo que dar la cara, pero desgraciadamente las condiciones no estaban dadas.

¿Cuánto implicaría, en términos económicos lograr un 20 % de incremento salarial?

Yo le llevé al ministro de la Presidencia un informe acerca de lo que implicaba un incremento desde un 40 hasta un 10 % y realmente es mucho dinero: el 40 % anda en los tres mil millones de pesos.
El Gobierno podría dárnoslo como una subvención extraordinaria. En ese caso, el mínimo sería un 10 % que anda en los 800 millones de pesos en el año.

¿A qué se refiere con una partida extraordinaria?

Todas las instituciones del Gobierno tienen un presupuesto fijo y el Presupuesto de la nación, por ley no se puede modificar. Lo que se hace generalmente es lo que se conoce como el complementario, que es una readecuación del presupuesto, que  hace el Gobierno a finales de año, y ahí, si el Gobierno fuera generoso con la universidad, pudiera, discretamente, hacer una asignación extraordinaria para pagarla a final de año.

¿En esa partida también estaría contemplado el aumento para los empleados, o solo los maestros?

Para toda la universidad, incluyendo salarios, nóminas, que es la parte más fuerte, y todos los gastos de mantenimientos y compras de equipos.

¿A cuánto asciende la matrícula de la UASD?     

La matrícula general de la UASD, entre estudiantes de grado y postgrado ronda los 205 mil estudiantes, es una cuestión enorme que tenemos al nivel nacional. En la sede tenemos alrededor de cien mil estudiantes y tenemos alrededor de 20 mil estudiantes de postgrados.

¿Hay déficit de maestros con relación a la matrícula actual?

Yo una vez dije que tenemos un déficit de tres mil maestros y el expresidente Leonel Fernández reconoció eso. Pero el presidente Danilo Medina, cuando yo le presenté una de las prioridades de la universidad, que es aumentar la matrícula docente, me dijo que es cierto, que hacen falta muchos profesores.

¿Se aumentó a raíz de esta evaluación?

¡No! Porque no tenemos presupuesto. No obstante, el promedio de asignaturas que están seleccionando los estudiantes es de cinco, alrededor de 15 a 20 créditos, una cantidad que no está mal para una universidad que tiene sus recursos limitados.

Sin embargo, se tiene la idea de que los estudiante vienen a perder el tiempo. ¿Cuál es el plan que tienen las autoridades para cambiar esa imagen?

El cambio de imagen se está cumpliendo en mi gestión. Yo pase dos años sin tener disturbios, hubo dos o tres de corta duración; cuando me hacen disturbios yo averiguo quiénes son los que están y yo busco la forma de eliminar eso.

Cuando vinieron las demandas salariales, lamentablemente, la gente quiere un aumento, y ahí sí se perdieron clases. Al final del semestre pasado se intentó hacer un paro indefinido y eso se tumbó. Los movimientos aliados del rector fueron a la asamblea y se levantó ese paro indefinido, y terminamos el semestre bien, porque la mayoría de los profesores son responsables. Tenemos que seguir desarrollando la política de universidad abierta, docencia con lucha, porque se puede hacer.

Sobre la reconstrucción de la Facultad de Humanidades, ¿en qué tiempo estaba previsto que la OISOE la entregara?

Esa obra debió entregarse en seis o siete meses, pero vino el problema de Pimentel Kareh y no fue posible.

¿Qué fecha le dieron ahora para entregar la obra?

¡Ya! A petición del presidente Medina, eso se va a entregar próximamente, en un mes.

¿Cuáles fueron las debilidades que encontraron en los espacios que ya han sido remodelados?

Realmente se había exagerado un poco con que la facultad se estaba cayendo. No era verdad. Ellos hicieron estudios de suelo porque los de la Oisoe no son locos para ponerse a remodelar una cosa que ahorita se cae con un temblor.

El decano de la facultad encontró que los llavines son de mala calidad. Cuando se lo dijimos, lo que se han puesto son mejores. Las filtraciones eran enormes, un problema de todos los edificios y es costoso. Las escaleras estaban en ruinas, se decía que las butacas no estaban en el presupuesto, pero sí estaban incluidas.