El jefe del Pentágono, Ash Carter, recordó hoy que el plan de Estados Unidos de retrasar indefinidamente la retirada de sus tropas de Afganistán seguirá centrándose en entrenamiento y operaciones antiterroristas y no volverán a tener un rol de combate.

"La misión de combate ha terminado y ahora se centra en entrenar, asesorar y en operaciones antiterroristas", explicó Carter en rueda de prensa, después de acompañar al presidente Barack Obama en el anuncio de que la retirada de Afganistán, prevista para comienzos de 2017, no se producirá en esa fecha.

Carter también dijo que las fuerzas estadounidenses en Afganistán, que abandonaron su rol de combate a mediados de 2013 y pusieron fin a la misión multinacional de la OTAN en diciembre de 2014, se reservan la opción de apoyar a sus aliados en Kabul en situaciones "extremas".

El jefe del Pentágono dijo que las fuerza afganas han realizado un trabajo encomiable a la hora de liderar el combate contra los talibanes en el país, aunque las "circunstancias", como la toma talibán a finales de septiembre de la ciudad de Kunduz, aconsejaban un nuevo plan.

Estados Unidos mantendrá el nivel actual de cerca de 10.000 soldados durante la mayor parte de 2016 y continuará indefinidamente su presencia con 5.500 soldados.

La toma de Kunduz durante varios días, que coincidió con la llegada de un nuevo líder talibán, el Mulá Ajtar Mansur, fue la primera de una gran urbe por parte de estos aliados de Al Qaeda desde el inicio de la guerra de Estados Unidos en Afganistán, a finales de 2001.

Carter dijo que el Pentágono consideraba que el nivel de 5.500 es el adecuado para 2017, teniendo en cuenta los límites de presupuesto y planificación, ya que Obama abandonará la Casa Blanca en enero de ese año.

"En el futuro será decisión del próximo presidente, aunque asumo que se tomarán en cuenta, como lo ha hecho el presidente Obama, las circunstancias en el momento", señaló Carter.

"Afganistán va por el buen camino, pero queda mucho trabajo por delante", consideró Carter, quien dijo que los problemas para mantener el plan anterior delineado por Obama comenzaron ya con las rencillas políticas en Kabul para formar gobierno, que retrasaron la transición y salida del presidente Hamid Karzai en 2014.

Carter dijo que Washington apoya los intentos del gobierno del presidente afgano Asraf Gani de negociar la paz con los talibanes.