El actor y comediante tiene 46 años y desde ayer se convirtió en el presidente número 50 en la historia de Guatemala y el décimo de la era democrática de ese país.

“Por 20 años he hecho reír a los guatemaltecos, prometo no hacerlos llorar nunca”, confesó el recién estrenado presidente de Guatemala a Metro meses atrás.  

Al parecer, su falta de experiencia en la administración pública, lejos de jugarle en contra, le sirvió para alcanzar la Presidencia, en un país convulsionado por un escándalo de corrupción en las aduanas que alcanzó al entonces presidente Otto Pérez Molina y a su vicepresidenta, Roxana Baldetti.

Un gobierno interino se hizo cargo de las riendas del país, que ayer entregó el cargo a Morales, quien asume con la expectativa de la población ante su ofrecimiento de combatir la falta de transparencia en la gestión pública, luego de sus promesas de campaña con el eslogan: “Ni corrupto, ni ladrón”, que lo llevaron a arrasar en una segunda vuelta electoral, con cerca del 70% de los votos.

En una jornada que incluyó la investidura presidencial, el nuevo jefe de estado recibió las visitas de altos funcionarios internacionales, como el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien también se reuniría con los mandatarios de El Salvador y Honduras, para tratar temas que competen a la Alianza para la Prosperidad del Triángulo del Norte.

Durante la visita de Biden, otro de los puntos importantes que tocó el recién juramentado presidente fue el estatus migratorio temporal (TPS), para los migrantes guatemaltecos, a lo que Biden prometió llevar a consideración su propuesta como un tema de debate.

Los retos de Morales

El excomediante tendrá que enfrentarse a la inseguridad, la principal preocupación, pues dejó 5 mil 582 asesinatos en 2015; la salud, los 22 hospitales estatales de Guatemala tienen carencias en medicamentos e insumos; la educación y la transparencia. Además, a una sociedad guatemalteca que ya no es la misma después de las protestas masivas que se iniciaron en abril de 2015.

“Hay mucha expectativa por la necesidad de promover cambios en el país y solucionar los problemas que se tienen. Jimmy Morales asume en un contexto lleno de esperanzas y demandas que deben ser atendidas”, explicó el analista político José Carlos Sanabria, de la Asociación de Investigaciones y Estudios Sociales.

“La falta de experiencia en la ‘cosa política’ podría ser una de sus principales debilidades, concluye el experto”.