El juez Rafael Ciprián, miembro del Tribunal Superior Administrativo trasladado a la Corte de Trabajo del Distrito Nacional, impugnará este lunes esa decisión del Poder Judicial, con una instancia que depositará por ante la Suprema Corte de Justicia.

Ciprián, quien atribuye la degradación a represalia por certificar la elección de Surún Hernández como presidente del Colegio Dominicano de Abogados, informó a Metro que además presentará una “acción constitucional de amparo”, ante el organismo que hasta ahora integra, el TSA, por endender que sus derechos ciudadanos fueron violentados por el órgano superior de la judicatura.

Explicó que el CPJ debe conocer su recurso, que depositará a las 9:30 de la mañana, en cámara de consejo. Observó, sin embargo, que por experiencia de casos anteriores, los miembros de este organismo “lo que han hecho es no decidir nada; ellos han dado la callada por respuesta, ni siquiera la responden”.
En cuanto al TSA, el procedimiento indica que se designe una sala diferente a la que él pertenece para que conozca su expediente.

Sus argumentos legales
Ciprián alegó que con la decisión de su traslado, el CPJ violentó la Constitución, la Ley de Carrera Judicial, el Reglamento de la Carrera Judicial y otras normas.

Sobre la Ley 327-98, de Carrera Judicial, resaltó que esta norma prohibe trasladar a un juez sin su anuencia. “Yo no di mi autorización, ni me consultaron, ni me manifestaron en absoluto nada; me enteré cuando la notificaron”. Citó además el artículo 69, numeral 10, de la Constitución, que habla de garantizar el debido proceso y los derechos ciudadanos, como el de ser escuchado.

Ciprián alega además violación al precepto de la inamovilidad de los jueces, establecida en el artículo 151 de la Constitución, según el cual “no podrán ser removidos, separados,  suspendidos, trasladados o jubilados, sino por alguna de las causas establecidas y con las garantías previstas en la ley”.  


Sostiene que la inamovilidad es una garantía para la independencia en la aplicación de Justicia, “porque si el Consejo del Poder Judicial puede cancelar a un juez y rebajar su posición cuando quiera, entonces ningún juez está seguro y el Consejo Judicial y los familiares de los miembros del consejo y sus relacionados tendrían un poder muy grande sobre ese juez”, dijo, para sugerir que a cualquier magistrado se le trasladará o degradará cada  vez que no se acoja a cualquier presión determinada.

El viernes 18 Ciprián recibió la notificación de su traslado, según decisión tomada por el CPJ el 14 de este mes, luego de que certificara, en su condición de presidente de la Comisión Electoral, el triunfo del abogado Surún Herández como nuevo presidente del Colegio de Abogados.

Lo relacionó con el hecho porque, según aseguró, había recibido llamadas amenazadoras de personas a las que no identificó. “Antes de eso y después de eso yo recibo llamadas telefónicas amenazándome, antes para que no lo declarara”, afirmó Ciprián. “Querían que yo me convirtiera en un mago, que sacara un conejo de un sombrero y resulta que yo no tenía ni sombrero ni conejo que sacar”, agregó con respecto a la victoria el nuevo presidente, vinculado a la oposición política.

Además de los daños recibidos por la decisión, el juez alega la violación a su dignidad humana, por entender que la decisión se toma en momentos en que la Justicia está bajo cuestionamiento y que la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice en la jurisdicción inmobiliaria y en la administrativa, a la que él pertenece.  “Ella no se refería a mí, pero yo he pagado las consecuencias”.