Con menos de un año en funcionamiento, la autopista Circunvalación Santo Domingo, en su extremo suroeste, ya es motivo de inconformidad y molestia, tanto para transportistas, propietarios de negocios, como para quienes habitan alrededor de un tramo de esta vía.

El giro a la izquierda en la Carretera Sánchez, para tomar la Circunvalación y entrar a Haina, constituye un trastorno en el tránsito de la concurrida vía de conexión con el Sur del país, a punto de ocasionar incómodos taponamientos y provocar accidentes de tránsito que ya han causado muertes.

La dificultad consiste en que en el empalme de dos vías tan importantes sólo se gira en la misma intercepción, sin un trebol, paso a desnivel o cualquier otra solución que impida interrumpir la circulación.
En la inauguración de la primera parte de la autopista, el 22 de febrero de 2015, los actores principales, Danilo Medina, presidente de la República, y González Castillo,-ministro de Obras Públicas, dejaron detrás del telón los “errores” que se cometieron durante la construcción.

Para algunos transportistas, los más de 15 millones de pesos que utilizó la compañía Consorcio Compreica-Alba Sánchez para esta nueva carretera –que comunica el sur con la capital– no parecen haber sido bien distribuidos, debido al “desastre” que hicieron en Haina.

El retorno desde Santo Domingo hacia Haina quedó en el pasado; ahora quienes se desplacen por la carretera Sánchez deberán atravesar el carril contrario para acceder a ese municipio.

La autopista parece ser una bendición para aquellos que se trasladan desde la región sur hasta Santiago o zonas aledañas; sin embargo, para los que van a Haina o Santo Domingo por la carretera Sánchez, el panorama es como una película de  terror.

Un crucigrama

De oeste a este se vislumbran decenas de vehículos que deberán atravesar el cruce que forma la Circunvalación con la Sánchez; de este a oeste se dejan ver dos filas de automóviles en paralelo, la de la derecha que sigue en línea recta, en dirección al centro de San Cristóbal, mientras que por el carril izquierdo, muchos conductores se dirigen hacia Haina; de norte a sur hay también otro grupo que sale de la Circunvalación e intenta atravesar la Sánchez para enrumbarse a otros destinos.

En medio de ese tránsito tan congestionado y la ansiedad de cada conductor, las condiciones se prestan para que ocurran accidentes que podrían dejar víctimas lamentables, como ya han ocurrido en otras ocasiones, según explicaron a Metro choferes y pasajeros que transitan con frecuencia por este lugar.

Las líneas de la antigua carretera Sánchez aun se observan en el pavimento y confunden a los conductores, al mezclarse con las “nuevas” de la recién inaugurada autovía.

El semáforo parpadea constantemente entre rojo y amarillo, mientras el silbato del agente de la Autoridad Metropolitana de Transporte (Amet) detiene a decenas de vehículos que buscan dirigirse a la capital; la razón de esta situación es que hay un camión que viene en dirección este - oeste y se dispone a invadir la vía contraria para acceder a Haina.

Al doblar, este vehículo “pesado” casi forma la última letra del juego de vocales con su cola y su cabezote. A su izquieda, frena un carro que por la velocidad a la que se desplazaba no logró detenerse a tiempo, por lo que casi se le estrella encima, mientras que un motorista, aprovechando la facilidad de pasar por espacios angostos, desobedece las señales y arriesga su vida y la del pasajero, al cruzar por delante del camión que tapona la vía contraria.

Quejas de los transportistas

El secretario general del Sindicato de Transportistas independientes de los Bajos de Haina, Luis Sánchez, subrayó que cuando hicieron la pista, la entidad a la que pertenece externó sus quejas y que los ingenieros dijeron que esa situación se iba a resolver, “incluso pusieron un semáforo con el cual nosotros no estuvimos de acuerdo porque hay que hacer tres giros ahí que son demasido peligrosos porque se trata de patanas, de camiones de giro amplio”, manifestó.

Dijo que la Asociación de Industrias y Empresas de Haina, así como otros sindicatos, participaron en un pequeño paro en el cruce, lo que dio como resultado que los ingenieros volvieran a medir pero que no han hecho nada.

“Los giros que se están haciendo ahí son totalmente peligrosos, gracias a Dios solo se han volcado dos camiones”, exclamó Luis Sánchez.

Destacó que cada día decenas de camiones entran al puerto de Haina, a la Refinería o a otras empresas, y obligatoriamente deben enfrentarse al peligro y girar de forma asombrosa, la mayoría de veces, con los camiones cargados.

“Eso es un peligro grandísimo que hay ahí, un peligro para todo el mundo. Pero las autoridades y los ingenieros quedaron de venir a resolver ese caos y no lo han hecho”, recalcó Sánchez.

Explicó que hay un retorno pero que está a unos cinco kilómetros de la carretera Sánchez, “casi llegando al peaje”, lo cual, según dijo, es muy incómodo para ellos.

“Queremos canalizar lo que corresponde primero, que es el diálogo, queremos conversar a ver qué solución se le puede buscar a ese caso. En última, instancia vamos a recurrir a otra vía porque hay pérdidas. Cada vez que se voltea un camión ahí, eso es pérdida”, advirtió el dirigente de los transportistas.

Un cambio mortal

Lamentó que despúes de la construcción de esa vía hayan muerto tres personas en accidentes ocurridos en la salida de la Circunvalación hacia la carretera Sánchez.

Sánchez insistió en que la forma que tenía el retorno antes era muy factible porque no había que atravear ninguna vía en sentido contrario: “Hacíamos un giro en ‘U’ pero era para llegar al puente”.
“El único beneficio que tiene esa vía es que es un tramo corto hacia el kilómetro 22 de la autopista Duarte, pero cobran un peaje de 400 pesos. El único beneficio es el ahorro de tiempo, pero en gastos económicos es lo mismo, porque lo que te economizas en gasoil lo estás pagando de peaje”, exclamó Sánchez.

Al igual que Luis Sánchez, Joel Pión, uno de los choferes que cada día utilizan esta vía para acceder al puerto de Haina, aseguró que la situación que se vive alli es muy peligrosa, porque a veces se encuentran de frente dos camiones cargados, lo cual hace que para ambos conductores resulte traumático detenerse. “Es el momento en que se produce el choque”, destaca.

“Esto es un caos, a cada rato hay accidentes, y los tapones son inmensos porque uno tiene  que atravesar de medio a medio para que la gente pueda ver que uno va a entrar”, manifestó Pión.

Explicó que antes de construir esta vía todo estaba bien. “Antes uno no se exponía al peligro, ni exponía a otros, uno entraba a la derecha en la misma dirección que venía y arriba había un trébol, como el que está en el kilómetro 9 de la autopista Duarte; ahí estaba todo el mundo en paz, nadie se atravesaba en ninguna intersección ni nada por el estilo”.

“Ahí (en el cruce de la Circunvalación con la carretera Sánchez) no son ni uno ni dos los accidentes que han pasado. Ya van más de tres muertos por este problema. De noche es cuando más ocurren porque no hay luz, no hay señalización, no hay de nada”, subrayó.

“Nosotros estamos cansados de hacer reclamos, fuimos a la constructora Alba Sánchez, mandamos una carta junto con la Asociación de Industrias de aquí de Haina, supuestamente iban a resolver esto, y nunca han hecho nada”.

Dijo que para la asociación de camioneros esta situación es un problema mayúsculo, debido a que cuando se les voltea una carga, deben incurrir en más gastos de los previstos, además  de camiones que se rompen, porque giran en sentido contrario, así como pago por choques a otros vehiculos, debido a que, muchas veces no han podido pararse por el peso de la carga que traen. “Y uno termina frenando encima del vehículo  que le queda delante”, concluyó.

Sobre el tema también el dirigente de la ruta “B” del transporte de San Cristóbal a Haina, Noel Luna, expresó su inconformidad. “Lo que han hecho es un caos, eso es un tollo”, afirmó a Metro.

Dijo que de la asociación de choferes envió una comunicación a Obras Públicas para demandar una pronta solución; además la agrupación de transportistas del sur, –que agrupa la ruta A y la B– convocó a una rueda de prensa, pero que fue pospuesta “y hasta ahora no se ha vuelto a hacer diligencias en torno a este tema”. “Pero vamos a ver si ahora en estas semanas nos ponemos en eso”, comentó el dirigente choferil.

Los peatones también

Pión resaltó que las quejas no solo vienen por parte de los transportistas, sino que mucha gente que vive en los alrededores y que tenía sus negocios en buen sitio, ahora quedó “escondida”.

Destacó que, incluso para los peatones, el cruce es peligroso, porque muchas veces, cuando se disponen a cruzar la Sánchez, para tomar el transporte público, un camión los sorprende, obligándolos a retroceder para evitar ser atropellados.