“Raíz de todo mal es el amor a dinero”, así lo registra la Biblia en el capítulo 6 del libro de Timoteo, en su versículo 10.

Para sorpresa de muchos cuya incredulidad sobrepasa la realidad, este libro tan antiguo parece aún tener la razón. La mayor parte de las situaciones que afectaron a República Dominicana durante el año que hoy termina tienen su eje alrededor del factor económico.

El 2015 probablemente será recordado como el año de los lavados de activos, sobornos, enriquecimientos ilícitos o malversación de fondos. Palabras muy diferentes, sin embargo, tienen significados muy similares y encierran un común denominador, nada más y nada menos que el dinero. 

Estos calificativos fueron los protagonistas en muchas de las noticias que dieron de qué hablar en la prensa, tanto digital como escrita, así como en radio y televisión local e internacional.

Caso Félix Bautista

Hablar de casos de presunta corrupción y no mencionar el histórico “No ha lugar” otorgado a Félix Bautista sería un pecado, más aún cuando al nivel mundial este senador ocupa el segundo lugar en la lista de corruptos que realiza la organización Transparencia Internacional, que busca “desenmascarar al corrupto”, a través de las votaciones en el portal www.unmaskthecorrupt.org, solo superado por la compañía brasileña Petrobras.

Hasta ayer, uno de los papeles protagónicos seguía perteneciendo a Bautista, quien poseía 6,251 votos.
El pasado 26 de marzo, el presidente la Suprema Corte de Justicia (SCJ) dictó un “no ha lugar” en favor del senador de San Juan de la Magüana, quien habría sido acusado por el Ministerio Público, encabezado por el procurador Francisco Domínguez Brito, de desfalco en perjuicio del Estado dominicano mientras se encontraba al frente de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE).

Después de la sentencia que descartaba llevar a juicio a Bautista, Domínguez Brito apeló la medida, lo que resultó en la ratificación del fallo.

Ingeniero se suicida en OISOE

Una vez más, la OISOE volvió a brillar por sus escándalos, en esta ocasión con una pérdida humana. El 25 de septiembre pasado, el arquitecto David Rodríguez García, quien era contratista de OISOE, se suicidó en un baño de la entidad.

Rodríguez García dejó una nota explicando las razones que lo llevaron a quitarse la vida, en la que acusa a dos hombres, identificados como Joel Soriano de los Santos y Alejandro de los Santos de ladrones y de haberlo engañado y estafado con la retención de pagos para forzarlo a tomar préstamos con ellos. No obstante, la OISOE indicó que el contratista tenía una deuda por unos seis millones de pesos.

Los familiares del arquitecto Rodríguez García sometieron al exdirector de la institución, Miguel Pimentel Kareh, por lo que este tuvo que acudir ante la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción (PEPCA), el pasado 12 de octubre, para “ponerse a disposición de la justicia”.

Remodelación del Darío

Como si los dos hechos anteriores no fueran más que suficientes y perjudiciales para el prestigio de una institución, por tercera vez la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado se ve envuelta en temas no muy bien esclarecidos hasta el momento.

Se trata de las supuestas irregularidades que envuelven la remodelación y equipamiento del Hospital Docente Universitario Darío Contreras.

Aunque es un caso que no empezó este año, todavía hoy tiene repercusiones. La Dirección de Compras y Contrataciones Públicas emitió resolución en la que se demuestran todas las “faltas” en la que incurrió la instancia del gobierno –que entonces era dirigida por Miguel Pimentel Kareh– antes y durante los trabajos de readecuación.

Seis jueces vendían sentencias

Las sospechas de corrupción parecen no tener distinción por raza, sexo, estatus social, o religioso, toca a todos los extremos. Esta vez tocó a los encargados de combatirla; paradójicamente, los que fueron a prisión son los responsables de dictar las condenas.

Los últimos días de noviembre estuvieron premiados con la noticia que destapó la caja de pandora del sistema judicial dominicano. Seis jueces fueron  acusados por el procurador, en representación del Ministerio Público, de recibir altas sumas de dinero a cambio de dictar sentencias que favorezcan a los imputados.

Los seis jueces involucrados son Francisco Arias Valera, quien figura como supuesto líder la estructura. Awilda Reyes Beltré, José Duvergé Mejía, Delio Germán Figueroa, Rosó Vallejo Espinosa y Víctor Mejía Lebrón.

Tanto Francisco Arias Valera como Awilda Reyes Beltré fueron condenados a tres meses de prisión preventiva, por el juez de la instrucción especial de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, Ramón Horacio González.

Soborno de juez en caso Peravia

Otro tema que tocó la justicia fue el presunto soborno que le hiciera uno de los imputados del caso Peravia al fiscal adjunto que maneja el proceso, a cambio de que este le buscara un abogado que lo defendiera, además de facilitarle la libertad.

Durante el conocimiento de una revisión obligatoria de la medida de coerción por el Segundo Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional, el imputado Nelson Cabral explicó al juez Luis Borge que no tenía abogado porque el magistrado Isidro Vásquez Peña, del Departamento de Casos Mayores de la Fiscalía, “no se lo gestionó como habían acordado”, y por lo cual había pagado 125 mil dólares y que aún le restaba un segundo pago del mismo monto.

El 10 de este mes, el Consejo Superior del Ministerio Público suspendió sin disfrute de salario al procurador fiscal del Distrito Nacional Isidro Vásquez, mientras se realizan las investigaciones.

Políticos salpicados

En febrero de 2015, el expresidente de la República, Leonel Fernández, sonó en un escándalo de corrupción. El condenado narcotraficante, Ernesto Quirino Paulino Castillo, afirmó que había financiado la Fundación Global Democracia y Desarrollo (Funglode), propiedad de Fernández, con más de siete millones de pesos.

Quirino aseguró que el expresidente también recibió más de 200 millones de pesos para su campaña política del 2002 al 2004 teniendo claro que provenía del narcotráfico. El caso quedó, sin respuesta directa, sin reacción oficial y envuelto en matices político partidistas.

Otro que también salió mojado es el presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), Miguel Vargas, luego de que el abogado de la jueza Awilda Reyes, Tomás Castro, afirmara que él solicitó la libertad del regidor de Pedro Brand, Ericson de los Santos Solís –acusado de sicariato– por entender que era una pieza importante para la estructura del PRD.

Al actual alcalde del municipio cabecera de la provincia San Cristóbal también le tocó su parte. Raúl Mondesí fue acusado de malversación de fondos provenientes del ayuntamiento municipal. Mondesí ha asistido a siete audiencias, sin embargo aún está pendiente de juicio.

Y así, entre “sentencias compradas”, ratificación de no ha lugar, “malversación de fondos”, “sobornos” y suicidios termina un año más. Este 2015 hoy debe estar haciendo maletas, pues le llegó el día de pasar a la historia.