La deuda de Puerto Rico ha alcanzado US$ 72 mil millones. ¿Cómo llegaron a una figura tan astronómica?

Puerto Rico acumuló su deuda a través de una combinación de factores, incluyendo la crisis financiera mundial, la mala gestión y el trato desigual en ciertas políticas federales. La crisis financiera actual se debe a que el Congreso no renovó ciertos incentivos fiscales en el año 2006. Ante la pérdida de ingresos, el Gobierno y las ciudades de Puerto Rico tomaron dinero prestado para compensar.
 
¿Podrían convertirse en la “Grecia de América Latina”?

Hay similitudes, pero Puerto Rico no es un país soberano y no tiene acceso a la ayuda del Fondo Monetario Internacional. Tanto Puerto Rico, como Grecia, nos enseña algunas de las mismas lecciones sobre cómo gestionar la deuda y las crisis financieras: la austeridad no conduce al crecimiento económico, la deuda debe ser llevada a niveles sostenibles para asegurar el crecimiento, la transparencia presupuestaria es crítica y las operaciones deberán hacerse de forma responsable.
 
¿Podría la situación en Puerto Rico afectar a la región de América Latina?

No está claro qué tipo de efecto de “contagio” la crisis de Puerto Rico podría tener sobre el resto de la región. Lo que sí es cierto es que la forma en que resolvamos la crisis de Puerto Rico podría influir en cómo resolvamos la crisis de la deuda con países de todo el mundo, incluso en América Latina y el Caribe.

Muchos países del Caribe están muy endeudados y tienen altas tasas de pobreza y desempleo. Pero al igual que Puerto Rico, pero por diferentes razones, no son elegibles para las iniciativas tradicionales de alivio de deuda.

¿Podría también tener un efecto en todo el mundo?
Sí. La forma en que se resuelva la situación tendrá un efecto dominó en todo el mundo.