Ayer, como de costumbre, los niños y jóvenes asistieron a sus salones de clase. En la Plaza de la Revolución rinden honor a Fidel Castro y el pueblo cubano es el principal invitado, pero las labores del día se cumplen primero.

En una escuela primaria en La Habana Vieja, un grupo de niños hace fila para entrar al salón, mientras otros ya están sentados en sus pupitres, con sus uniformes muy bien puestos. Es allí donde la generación más joven conoce primero sus símbolos patrios. Demasiado jóvenes para entender la Revolución en su sentido más amplio, pero lo suficiente como para ser parte de la primera organización política, la Organización de Pioneros José Martí. Una vez que se inician, los miembros utilizan pañoletas rojas o azules.

“Aquí los niños desde que ya tienen como 7 años más o menos, empiezan la primera organización. Sus pañoletas se las entregan el día 8 de octubre, que es la fecha del Che (Ernesto Che Guevara-Día del Guerrillero Heroico)”, explicó Magda Poutou, de 60 años, al tiempo que compartió algunas de sus propias experiencias.

“Teníamos una parcela donde íbamos una vez a la semana y sembrábamos cuatro matitas y eso era a través de lo que eran las organizacionespolíticas, pero también lo que era el programa educacional”, recordó sobre su escuela primaria.

Demasiado niña como para revivir el triunfo –con tres añitos en aquel entonces– su recuerdo más temprano de la Revolución son precisamente vivencias en la escuela primaria, pero también en la secundario y más tarde en su vida adulta. Y es que la Revolución, aseguró, ha marcado su vida.
“Todo lo que ha sido mi vida ha sido a partir de que triunfó la Revolución. Siempre he estado dentro de todo lo que ha sido la Revolución, durante toda la vida”, enfatizó.

La escuela primaria en Cuba comprende del grado pre-escolar hastasexto grado. La secundaria comienza en el séptimo grado, cuando los Pioneros pasan al siguiente nivel, la Federación de Estudiantes de Enseñanza Media. Luego del décimo grado, algunos estudiantes pasan a tomar cursos técnicos, otros continúan cursos preuniversitarios. Una vez en la universidad, los estudiantes forman parte de otras organizaciones estudiantiles, que los prepararán para los sindicatos, cuando comiencen su vida laboral.

“Son organizaciones de masas, que van en paralelo. Desde que el muchacho empieza en la escuela ya empieza con una organización que no es netamente política, pero sí está la Revolución presente”, dijo Poutou.

“En cada etapa que he tenido en la vida siempre ha estado presente la Revolución; de joven en las actividades juveniles, ya después de mayor en las organizaciones políticas y de masas en los centros de trabajo y ahora que no trabajo igual me mantengo en lo que son las organizaciones políticas”, añadió.

La Revolución en Cuba parece trascender o hace mucho trascendió una fecha específica o el triunfo de una batalla. Se trata más bien de un estilo de vida internalizado, visto con buenos ojos por unos y desde otra perspectiva por otros.

“Desde que tengo uso de razón siempre he visto las cosas que ha hecho la Revolución. Para mi ha sido el poder vivir en un lugar donde he podido cumplir los objetivos que me he trazado en la vida”, defendió outou.