1- La decisión está en manos del Congreso

Este martes, el presidente estadounidense Barack Obama anunció un plan para el cierre definitivo de la prisión de Guantánamo, ubicada en la bahía homónima de Cuba. Tiene 117.6 kilómetros cuadrados, de los que sólo 49.4 son de tierra firme, y una línea costera de 17.5 kilómetros. El cierre tiene que ser aprobado por el Congreso estadounidense.

2- Una prisión fuera del territorio de EEUU

Este centro de reclusión de máxima seguridad es uno de los que están ubicados en el exterior de Estados Unidos. Hasta al momento, la penitenciaría alberga 91 presos.

Muchos de ellos fueron capturados durante la invasiones estadounidenses en Afganistán, después del atentado del 11 de septiembre contra las Torres Gemelas y el Pentágono.

3- Criticada por violar DDHH

Formalmente, la prisión abrió a comienzos de 2002. Sin embargo, se acondicionó en 2001 bajo las órdenes del entonces presidente George W. Bush, autorizado por una resolución del Congreso.

En repetidas ocasiones, Guantánamo fue criticada internacionalmente por violaciones a los derechos humanos. Sobre todo por las condiciones en las que viven los reclusos. Informes revelaron el uso de técnicas como el simulacro de asfixia por hundimiento en agua, desnudez forzada, manipulación de la dieta, alimentación rectal y waterboarding, entre otras.

4- El cierre como arma política

Después de cuatro años abierta, el mismo Bush comunicó su supuesto deseo de cerrar la prisión. Pero la mayor complicación era decidir qué hacer con los presos. Fue en 2008, en la campaña política de Barack Obama, que se volvió a hablar de esto.

El entonces candidato presidencial prometió cerrar la cárcel, si era elegido como Presidente.

5- Desde 2013 “no era necesario”

Durante su reelección, en abril de 2013, tras una huelga de hambre de los reclusos, Obama aseguró que Guantánamo “no era necesario” para garantizar la seguridad de Estados Unidos.

La mayoría de los reclusos son de Afganistán, Arabia Saudita, Pakistán y Yemen.

6- Ayuda de otros países es clave

En la lucha por el cierre de la prisión se ha solicitado a distintas naciones que reciban a reclusos considerados una “amenaza” para el territorio estadounidense, solución que podría ayudar a que Obama cumpla su promesa.