La decisión del Consejo Electoral Provisional (CEP) de Haití de aplazar, sin nueva fecha, la segunda vuelta de los comicios presidenciales prevista para el 27 de diciembre, aumenta la incertidumbre en este empobrecido país, que sigue sin levantar cabeza tras años de crisis política y social.

Aunque el CEP había insistido en que todo estaba listo para la celebración de dichos comicios, en un comunicado emitido la noche del lunes informó a los ciudadanos, los partidos políticos y candidatos de que las elecciones locales, parciales parlamentarias y presidenciales convocadas para el próximo domingo quedan aplazadas.

La decisión, que muchos temían que sucediera debido a las denuncias y reclamos de la oposición y sectores políticos, se produjo "teniendo en cuenta las repercusiones que podrían tener la continuación del calendario electoral", según el CEP.

En ese sentido, el órgano electoral recomendó "encarecidamente" a los actores a hacer todo lo posible para facilitar la realización eventual del proceso electoral y reiteró su determinación de hacer todo lo posible para la celebración de elecciones "libres, justas, incluyentes y democráticas".

El anuncio del CEP se produjo solo unas horas después de que su portavoz, Stanley Penn Roody, asegurase que la institución electoral "estaba lista" para la segunda ronda de las presidenciales, en las que deben enfrentarse el candidato oficialista, Jovenel Moise, y el opositor Jude Celestin.

Moise y Celestin, quien ya aspiró a la Presidencia en los comicios de 2010, disputarán la segunda ronda al no lograr ninguno más del 50 %, según los resultados definitivos del pasado 25 de octubre cuando tuvo lugar la primera vuelta de las presidenciales.

Moise, del Partido Haitiano Tet Kale (PHTK), fue el más votado con un 32,76 %, mientras que Celestin, de la Liga Alternativa por el Progreso y Emancipación Haitiana (LAPEH), obtuvo un 25,29.

Uno de estos dos candidatos deberá sustituir al presidente del país, Michel Martelly, cuyo mandato concluye el 7 de febrero con la asunción del nuevo jefe de Estado.

El pasado 16 de diciembre, el Senado haitiano, actualmente formado por diez senadores tras vencer en enero el mandato de los otros 20 legisladores, pidió a Martelly que suspendiera el actual proceso electoral ante el clima de crispación política que vive el país y por las constantes denuncias de fraude expresadas por la oposición haitiana.

Ante esta petición y las recurrentes protestas convocadas para denunciar la supuesta manipulación de las elecciones en la primera ronda de las presidenciales y segunda vuelta de las parlamentarias celebradas el 25 de octubre, el mandatario ordenó el pasado jueves la creación de esta Comisión.

Sin embargo, la iniciativa de Martelly para acallar las denuncias de fraude en los comicios del 25 de octubre recibió las críticas de los ocho candidatos opositores de la primera vuelta presidencial denominados G8, que consideran que es solo una "solución estética" porque al menos tres de sus cinco componentes tienen vinculaciones con el Ejecutivo.

Tras darse a conocer los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, celebradas el pasado 25 de octubre, los candidatos opositores han exigido una revisión independiente alegando que dichos resultados fueron manipulados a favor del candidato oficialista Jovenel Moise.

Pero no solo estas elecciones fueron cuestionadas, la primera y la segunda vuelta de las legislativas, celebradas el 9 de agosto y el 25 de octubre, provocaron un aluvión de críticas e, incluso, los miembros del Senado pidieron a Martelly que se retrasara la difusión de los datos definitivos de esos comicios hasta que una comisión verificara el proceso electoral.