Pulse, el bar en el que fueron asesinadas 49 personas en la peor masacre en la historia de los Estados Unidos, es “más que un club nocturno”, expresó el presidente Barack Obama en su mensaje a medios tras el atentado.

El mandatario lo definió como “un lugar de solidaridad y empoderamiento donde las personas se reúnen para crear conciencia, para hablar de sus ideales y para defender sus derechos civiles”.

Por esta razón adquiere valor la historia del bar que fue fundado a partir de una tragedia. Barbara Poma construyó, junto a su amigo Ron Legler, el bar en el año 2004 para mantener el espíritu de su hermano John, quien murió en 1991 víctima de Vih/Sida. Desde el primer momento, uno de los objetivos de Pulse fue promover la conciencia entre la comunidad Lgbt en Orlando, Florida.

Poco a poco, Pulse se convirtió en uno de los bares más frecuentados y de mayor prestigio en la zona.
Para Barbara, John fue su inspiración: “Por haber crecido en una estricta familia italiana, ser homosexual era algo mal visto. Sin embargo, cuando John lo reconoció ante sus amigos y familiares, convirtió la dinámica familiar a una de acogida y amor”, reseñó en la descripción del sitio web del bar.

“Era importante crear una atmósfera que abrazara el estilo de vida gay con una decoración que hiciera a John el más orgulloso. Además, escogimos el nombre de Pulse (latido) por el latido de John; significa que él se mantiene vivo en los ojos de sus amigos y familiares”.