El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, convocó ayer a una “sesión urgente” del Consejo Permanente de la entidad para discutir la situación en Venezuela, invocando la Carta Democrática Interamericana.

En un informe de 132 páginas dirigido al presidente del Consejo, el argentino Juan José Arcuri, Almagro pidió una sesión entre el 10 y el 20 de junio dedicada a la “alteración del orden constitucional” en Venezuela y cómo se afecta gravemente “el orden democrático” en ese país.

Almagro basó su pedido de una sesión urgente del Consejo Permanente en el artículo 20 de la Carta Democrática, que otorga al secretario general la autoridad para convocar reuniones inmediatas para “realizar una apreciación colectiva y adoptar las decisiones que estime conveniente”.

De acuerdo con esa Carta, el Consejo Permanente puede disponer, con la aprobación de la mayoría de los 34 países miembros, la realización de gestiones diplomáticas, incluidos los buenos oficios, para “promover la normalización de la institucionalidad democrática”.

“La crisis institucional de Venezuela demanda cambios inmediatos en las acciones del Poder Ejecutivo”, señaló Almagro este martes en su extenso documento, “a riesgo de caer en forma inmediata en una situación de ilegitimidad”.

Maduro llama a “rebelión nacional”

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro llamó a una “rebelión nacional” contra la aplicación de la Carta Democrática invocada por Almagro, a quien le dijo que se meta el documento por “donde le quepa”.

“La Carta Democrática la pueden poner así (...) ponerla en un tubito bien fino y darle mejor uso, señor Almagro. Métase su Carta Democrática por donde le quepa, a Venezuela se respeta y a Venezuela no se le va a aplicar ninguna carta. Llamo a la rebelión nacional frente a las amenazas internacionales”, expresó Maduro ante miles de seguidores.

El mandatario acusó a la oposición de pedir, con sus gestiones en la OEA, una “intervención gringa” en Venezuela.