La ONU reconoce desde hace años el papel clave de la mujer en la solución de conflictos, pero considera que ha llegado el momento de darle un nuevo impulso ante las crecientes guerras y el avance del extremismo.

Con cifras en la mano, la organización destacó hoy la importancia de involucrar a mujeres en esos esfuerzos, dominados tradicionalmente por los hombres, sobre todo si se quiere tener éxito a largo plazo.

Según un informe presentado en la sede de Naciones Unidas, la presencia de mujeres en la negociación de acuerdos de paz aumenta en un 20 % la probabilidad de que el pacto se mantenga al menos dos años y en un 35 % las posibilidades de que dure más de 15 años.

"Las pruebas nos demuestran inequívocamente que las mujeres tienen que participar de forma plena en las mesas de paz, como negociadoras y con responsabilidad de decisión", aseguró la directora ejecutiva de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka.

El gran problema, según esta agencia, es que la participación femenina en este tipo de procesos sigue siendo mínima.

Según un análisis de 31 grandes discusiones de paz celebradas entre 1992 y 2011, solo el 9 % de los negociadores en esos procesos fueron mujeres.

Como consecuencia, entre los años 1990 y 2000 solo el 11 % de los acuerdos de paz firmados incluyeron referencias a la mujer.

La situación ha ido mejorando progresivamente, en especial desde la aprobación en el año 2000 de la resolución 1325 del Consejo de Seguridad de la ONU, que subraya la importancia del papel de la mujer en la resolución de conflictos.

Aprovechando el 15 aniversario de ese documento, el Consejo, con España a la cabeza, volverá a entrar de lleno en este asunto con el objetivo de adaptarlo a la realidad de hoy en día y tratar de dar un nuevo impulso a la iniciativa.

Esa voluntad quedará escenificada al más alto nivel este martes con la celebración de una reunión especial encabezada por el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy.

Será la primera vez en la historia en que un jefe del Ejecutivo dirija una reunión sobre mujeres y conflictos, tal y como destacó hoy Mlambo-Ngcuka.

"No debemos dejar pasar la oportunidad para lograr un cambio radical, pasando de tratar los asuntos de la mujer como cuestiones secundarias o periféricas para la ONU a convertir a las mujeres y niñas en la respuesta que falta para crear un mundo pacífico y justo", dijo la responsable de ONU Mujeres.

España, que este mes preside el Consejo de Seguridad, ha convertido la revisión de la resolución 1325 en el tema estrella de su Presidencia y espera poder aprobar un nuevo texto que actualice y refuerce ese documento.

Para la ONU, ese esfuerzo resulta necesario dados los cambios que ha experimentado el mundo en los últimos 15 años, un periodo en el que el número de grandes conflictos se ha triplicado y en el que el mundo ha asistido a un importante avance del extremismo violento.

Esas corrientes, tal y como recordó hoy ONU Mujeres, tienen a menudo en el centro de su ideología la subordinación de la mujer y utilizan los abusos sexuales como arma de guerra.

Además del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, el Consejo escuchará mañana los testimonios de mujeres que trabajan para impulsar la paz en varias zonas de conflicto como Irak o la República Democrática del Congo.

Mlambo-Ngcuka, en una conferencia de prensa, confió en que de ese encuentro salga, principalmente, "una nueva forma de trabajar y una nueva actitud sobre las mujeres, paz y seguridad y que España lidere ese camino".