La jefa de la Misión de la ONU para la Estabilización en Haití (Minustah), Sandra Honoré, condenó hoy los actos violentos registrados ayer en el Parlamento de ese país después de que se cancelara una reunión sobre la permanencia o no en el poder del presidente interino, Jocelerme Privert.

"Condenamos la violencia de ayer en el Parlamento y llamamos a las autoridades a investigar los hechos lo más pronto posible", señaló Honoré en un comunicado.

A la vez, instó a los senadores y diputados "a respetar su compromiso para avanzar hacia elecciones"

El Parlamento haitiano no logró este martes reunir el quórum para decidir sobre la permanencia o no en el poder de Privert, mientras centenares de manifestantes se tomaron las calles de Puerto Príncipe para exigir la continuidad del jefe de Estado.

Los legisladores que acudieron a la sesión, suspendida sin fecha, fueron hostigados por los seguidores de Privert, algunos de los cuales lanzaron piedras contra el edificio del Parlamento.

La situación en el lugar tomó ribetes de tensión cuando policías esgrimieron sus armas para proteger a los parlamentarios.

El Partido Haitiano Tet Kale (PHTK) condenó hoy "vehementemente" los incidentes ocurridos ayer y exhortó a la Policía y al Ministerio de Justicia tomar las medidas necesarias para que no se vuelvan a repetir hechos de esa índole y se pueda retomar la reunión de la asamblea para llevar a cabo la votación.

El candidato del PHTK es Jovenel Moise quien, según los resultados difundidos después de los comicios de octubre de 2015, ahora invalidados, quedó en primera posición seguido del opositor Jude Celestin, con quien debía disputar la segunda vuelta, pospuesta hasta en tres ocasiones.

Junto al mandato de Privert también han expirado el de seis miembros de la Corte Superior de Justicia del país.

El gobernante interino expresó la semana pasada que se mantendrá al frente del Gobierno mientras espera la decisión que sobre su futuro asuma el Parlamento, convertido en Asamblea Nacional.

El 14 de febrero pasado, Privert, entonces titular del Senado, fue designado como presidente interino después de concluir, una semana antes, el período de Gobierno de Michel Martelly sin que se hubiera elegido a su sucesor.

Antes de dejar el poder, Martelly y el Parlamento firmaron un acuerdo político que pretendía dar una salida a la crisis electoral existente desde que se celebró la primera vuelta de los comicios en octubre de 2015.

Asimismo, se disponía una segunda ronda de votaciones, que debió ser en diciembre, para el 24 de abril, de forma que se entregaría el poder a un presidente legítimo en mayo.

Sin embargo, Privert consideró prioritario crear una Comisión de Verificación que analizara los resultados de la primera vuelta electoral, tal y como solicitaba la oposición por considerar que se cometió fraude durante el proceso.

Cuando la comisión concluyó sus indagatorias recomendó la anulación de las elecciones propuesta acogida por el Consejo Electoral Provisional (CEP).