"La paz está cerca", escribió Juan Manuel Santos, presidente de colombia en Twitter este miércoles tras anunciar que viajaba a La Habana para sostener una "reunión clave con negociadores con el fin de acelerar el fin del conflicto", sin adelantar el contenido de los acuerdos que serán anunciados en esta histórica reunión, la primera entre los líderes de ambas partes en el actual proceso de paz, iniciado en La Habana en 2012.

Las Farc, por su parte, dijeron también en Twitter que "llegó la paz. A La Habana arribó Timoleón Jiménez. Estamos comprometidos con la paz".

Santos y Timochenko se reunirán sobre las 5:00 de la tarde (hora cubana; 4:00 de la tarde hora colombiana) con el presidente de Cuba, Raúl Castro en el salón de protocolo de El Laguito, muy cerca de donde se reúnen los negociadores.

Allí se espera que las partes anuncien un acuerdo sobre el tema de la justicia por los crímenes cometidos a lo largo del conflicto colombiano y se dé la fecha de la firma del acuerdo final para la terminación del conflicto, el cual se daría en diciembre próximo en Noruega.

"Estamos próximos a convenir una jurisdicción especial para la paz", anunció la guerrilla en un comunicado el lunes, lo cual, dijo entonces, "acelerará sin duda el entendimiento en la Mesa en torno a temas como el Cese al Fuego y de Hostilidades, el desmonte del paramilitarismo, la dejación de las armas, y la transformación de las Farc en movimiento político legal".

Por su parte, sin dar detalles del viaje de Santos a Cuba, la presidencia de Colombia afirmó que "la justicia es el meollo de las negociaciones de paz y con un acuerdo en el tema, el sueño de construir un país en paz se empieza a convertir en una realidad".

Evitar "otro fracaso"
La reunión de este miércoles se desarrollará tres días después de que el papa Francisco dijera en la isla que el proceso de paz no podía permitirse "otro fracaso".

"Por favor, no tenemos derecho a permitirnos otro fracaso más en este camino de paz y reconciliación", dijo el papa argentino al dirigir su pensamiento "a la querida tierra de Colombia", en la misa campal que ofició en la Plaza de la Revolución de La Habana